
La postura de María Corina Machado tras la firma del Manifiesto de Panamá revela una profunda tensión entre la legitimidad discursiva y la cruda realidad del poder fáctico en la Venezuela de 2026.
Al exigir ser la negociadora única frente al gobierno conducido por Delcy Rodríguez, demandar la reestructuración inmediata del Consejo Nacional Electoral y condicionar todo avance a unas presidenciales donde ella figure como la candidata exclusiva de la oposición, Machado intenta aplicar una estrategia maximalista en un tablero de juego cuyas reglas han cambiado de forma radical.
Esta posición puede entenderse a través de la paradoja del politólogo Seymour Martin Lipset sobre la legitimidad versus la efectividad. Mientras el Pacto de Panamá busca blindar la legitimidad moral y de origen de Machado ante la comunidad internacional, en la arena global de hoy prima la efectividad pragmática: la capacidad real de estabilizar un territorio, reactivar mercados y garantizar el orden.
Para actores de peso como la administración de Donald Trump, la efectividad inmediata que ofrece el status quo transitorio bajo la figura de Rodríguez pesa más que las credenciales democráticas abstractas de la oposición, despojando a las exigencias de Panamá de su fuerza ejecutiva.
Esta desconexión entre las demandas de la líder opositora y su capacidad real de coacción se hace aún más evidente al contrastar su estrategia con los principios de la Realpolitik. El realismo político, defendido por teóricos como Hans Morgenthau, sostiene que las relaciones internacionales se mueven por el interés nacional y el poder, nunca por simpatías ideológicas o promesas de justicia.
El error de cálculo de la dirigencia opositora radica en haber asumido que el respaldo de la Casa Blanca a su causa civilista se mantendría inalterable frente a un cambio de prioridades geopolíticas.
En el momento en que Washington evalúa el escenario y prioriza la seguridad energética —impulsada por la necesidad de crudo seguro en medio de las crisis en Oriente Próximo—, el Palacio de Miraflores se convierte en el interlocutor válido por el simple hecho de ejercer el control territorial y burocrático.
Los elogios públicos de Trump al «profesionalismo» de Delcy Rodríguez y el avance acelerado de grandes negocios con trasnacionales como Chevron demuestran que, bajo la óptica realista, la Casa Blanca ya encontró en Rodríguez al socio que garantiza la operatividad comercial, dejando a Machado al margen de la ecuación económica.
Al perder el monopolio de la interlocución internacional, la posición de Machado sufre lo que en la ciencia política se conoce como la pérdida de la capacidad de veto. Según la Teoría de los Jugadores con Veto de George Tsebelis, para influir de manera decisiva en una transición o un cambio institucional se debe poseer la fuerza legal o fáctica de paralizar el sistema o detener las decisiones del rival. Históricamente, la oposición radical jugaba esta carta a través de su influencia en la imposición o el levantamiento de las sanciones estadounidenses.
Sin embargo, ahora que la administración Trump ha establecido un canal de comunicación directo e intereses compartidos con el gobierno de Rodríguez a través de su plan de tres fases, esa «llave» de presión económica ha desaparecido de las manos de la oposición. Al no contar con el control de las instituciones, de las fuerzas de seguridad ni del flujo petrolero, Machado carece de incentivos reales que ofrecer o amenazas creíbles que formular para obligar al gobierno a ceder en puntos tan críticos como un nuevo CNE o su habilitación exclusiva.
Por lo tanto, el análisis político del momento actual sugiere que las condiciones establecidas en Panamá funcionan más como una narrativa de cohesión interna y supervivencia partidista que como un plan de acción con viabilidad real. Forzar una dinámica de «todo o nada» cuando el adversario principal y tu antiguo aliado estratégico ya están firmando acuerdos bilaterales coloca a la estrategia de Machado en una situación de minusvalía estructural. Sin la capacidad de alterar el curso de los acontecimientos económicos o de disputar el control fáctico del territorio, las exigencias de la plataforma unitaria corren el riesgo de quedar confinadas al plano de la retórica política, mientras la dinámica de la normalización comercial e institucional avanza por rieles paralelos donde la dirigencia opositora tradicional parece haber perdido su silla en la mesa de decisiones.
Medición… Eso es lo que parecen estar haciendo los partidos políticos de la Plataforma Unitaria. En cada acto convocado movilizan militantes con franelas y banderas nuevas, el mensaje parece ser “el que traiga más y se vean más bonitos, gana”. Dos consejos gratuitos: No es tiempo de medir quién tiene más gente sino de trabajar aguas abajo; y segundo, dejen se asumir y confiar solo en lo que llaman “la sociedad civil”, esa, aunque pone los votos, es muy bajo el porcentaje que se mete a hacer trabajo en los centros electorales y un número aun menor, los que están dispuestos a hacer activismo. Una ñapa: Para construir “UNIDAD” no se trabaja apartando o señalando a quienes pueden ser tus adversarios en la política. De no entender esto seguirán como mercachifles de la política.
AN… Hablando de mercados y pulperías, así parece estarse manejando la Asamblea Nacional. No se respeta el cronograma de las sesiones, se convocan y no se informa lo que se debatirá sino que se dice al llegar. Así ni se dirige ni se legisla. ¿Y la bancada Libertad qué opina? Nada, solo mastican en silencio la molestia de una minoría que solo puede alzar la voz, pero que no tiene capacidad real de influir en cambios más profundos.
Ayuda… ¿Recuerdan que en una pasada columna hice un llamado a la Contraloría General de la República para que le metiera el ojo a las alcaldías del Zulia porque en una de ellas habían aprobado asignaciones a tres exalcaldes? Bueno, para que no tenga que hacer el trabajo en todas, en este acto esa alcaldía recibió uno de los camiones compactadores que entregó el gobernador Luis Caldera. Creo que la tienen más fácil ahora.
Campaña… Excelente la iniciativa del amigo Alejandro Barrios, presidente del motoclub BR200, quien se propuso hacer una gira de medios para concientizar a motorizados y conductores sobre conocer y respetar las leyes de tránsito. Comparto esta visión y creo que el alcalde de Maracaibo también porque es un problema que se está escapando de las manos. Hay mucho conductor que si les hacen un examen en cualquier punto de control sobre señales de tránsito y su significado, salen aplazados.
Éxitos Alejandro en esa difícil tarea y ojalá consigas respaldo -o por lo menos eco- en los gobernantes del Zulia.
Tips…El Gatillo del Pueblo por Arnaldo «Moñoño» Piña… Zulia: Al fin a la circunvalación 3 le hacen un cariñito, Luis Caldera sigue dando soluciones en materia de infraestructura y salud, «El Tawala no duerme»...Comunidad: Sigue el problema con los transformadores averiados en varios sectores de Maracaibo, en el sector Altos de Jalisco calle 1B, parroquia Coquivacoa tienen ya 6 días sin electricidad y aún hecho el reporte, no hay respuesta por parte de Corpoelec…Maracaibo: Mucho movimiento a nivel comercial en la ciudad, los incentivos fiscales municipales implementados por el alcalde Di Martino están dando resultados positivos…IMAU: La recolección sigue firme, estamos haciendo seguimiento…Baralt: Alcalde Samuel Contreras dió respuestas a la situación del servicio de agua potable en El Venado, denuncia hecha por la comunidad a través de este medio…Machiques: Alcalde Perrota se posiciona como un lider de acción, está trabajando el hombre…Catatumbo: Escuelas y canchas están siendo rehabilitadas por el alcalde Wilmer Ariza…Miranda: Urge la rehabilitación del eje vial que va de la Falcón Zulia a Los Puertos…Seguridad: CPBEZ, bien evaluado; GNB, buen trabajo; CPNB, están en todo; Polimaracaibo, reforzó el trabajo en el centro de la ciudad, buenos procedimientos por parte de la Unidad de Patrullaje Canino y el Servicio de Investigación Penal; CICPC, buen trabajo…
Que Dios nos permita volver a ser la Venezuela de todos…nos leemos la semana que viene, donde estaremos mostrando a todos, ¡Sin Máscaras!
El Pepazo