Cuando la tecnología no cumple el papel que se le debería asignar pierde valor y sentido, con tiempo debido al abuso de las mismas en lugar de salir beneficiados los usuarios, el ser humano es un ser sociable por naturaleza y necesitamos ser parte de nuestro entorno y con las nuevas tendencias tecnológicas del internet y su uso abusivo hemos deshumanizado nuestra comunicación y consumimos todo lo que esa mesa sirve sin control de las redes nos brinda.
Su uso excesivo puede generar sentimientos de adicción, ansiedad, depresión, aislamiento es un problema de salud pública que altera los centros de recompensa cerebrales, generando adicción.
Esto provoca graves consecuencias físicas y psicológicas, tales como depresión, ansiedad, sedentarismo, aislamiento y una menor capacidad de atención en niños, adolescentes y adultos; esta situación ha encendido las alarmas en el mundo y hombres de ciencia y países ya están tomando las primeras medidas.
Pero ya esto se nos escapo de las manos por lo menos en Venezuela en este país cualquiera toma un celular y emite cualquier tipos de conceptos y genera contenido delictual y no pasa nada en el mal uso de la libertad de expresión, con el triste hecho acaecido en pasado 24 de junio se demostró que esto en lugar de beneficiar produjo muertos, entorpecimiento en las labores de rescate como el falso anuncio que se acercaba un tsunami que detuvo las labores de rescate y el huir hacia lugares más altos de aquellos personas que ayudaban en los primeros minutos de la tragedia.
Definitivamente en este país no se puede seguir dando paso a la impunidad no estamos buscando venganza pero si la búsqueda de justicia o vamos a negar que los recientemente amnistiados en su mayoría siguen conspirando dañando la salud mental y sería interesante investigar la cantidad de fallecidos directa e indirectamente que han ocasionado. Alguien está detrás de estos terroristas de teclado, nos es mera casualidad que desataron sus demonios comunicacionales.
Bien lo dijo nuestro amado Libertador: “A cada conspiración sucedía un perdón, y a cada perdón sucedía otra conspiración” Simón Bolívar plasmada en el Manifiesto de Cartagena (1812). En este documento, el Libertador analizó la caída de la Primera República de Venezuela y criticó duramente la debilidad de los gobernantes, señalando que: «a cada conspiración sucedía un perdón, y a cada perdón sucedía otra conspiración que se volvía a perdonar».
Que nos han dejado estos delincuentes de teclado?: muerte desesperanza, incitación al odio, invitación a matar al que no piensa igual, están allí no ocultan sus rostros, las pruebas, plenamente identificados como dicen los jurista; A confesión de partes, relevo de pruebas.
¿Que esperamos que nos lleven a una guerra civil?
Que sucede con jueces y fiscales que no aplican nuestro ordenamiento jurídico o no es un delito que alguien produzca muertes por la manipulación informativa o invite a matar a otro públicamente y no pasa nada, no es lo mismo perdonar a alguien que ha demostrado un verdadero arrepentimiento y se aparto de su actividad violenta, que otro cual espíritu santandereano continua con a cada perdón otra conspiración.
El Pepazo






