Luis Carlucho Martín
I
Los sismos y sus consecuencias
movieron lo inmobiliario
y ahora vemos a diario
instituciones sin conciencia
que cobran por su asistencia
a todo el que perdió casa
y en divisas fijan la tasa
que el Sunavi y el Seniat
imponen, creo que, con maldad
los costos que todo arrasan
II
Requieren real protección
ahora los inquilinos
que si no tienen padrinos
agravan su situación
y solo hallan negación
de la permisología
y para ponerse al día
en euros deben pagar
la alta tarifa oficial
que a diario aplasta al bolívar
III
Acaso esto es posible
a causa del terremoto
con tantos hogares rotos
y normas muy insensibles
con tarifas inflexibles
carentes de silogismos
actúan con egoísmo
con mentiras y sofismas
las excusas son las mismas
y afectan al pueblo mismo.
IV
Ha sido un aprendizaje
a partir de esta tragedia
que seguro se remedia
poniendo mucho coraje
pero habrá que darle viaje
a tanta ineficacia
y en pro de la democracia,
de la vida y de la verdad
que impere la humanidad
en épocas de desgracia.
V
Nos toca reconstruir
eso es tarea de Estado
con todos involucrados
pensando en el buen vivir
del pueblo y su porvenir
con construcciones seguras
que gran futuro auguran
después de serios estudios
a manera de preludio
a fabricar en roca dura.
VI
Entre tanta indolencia
impregnada de olor a muerte
que a todos cambió la suerte,
ya es normal la delincuencia
que hace acto de presencia
con un dólar criminal
que no consigue el final
de su asesina ascensión
que hunde el sueldo en aluvión
y que nunca va a aumentar
VII
Incontables damnificados
son víctimas muy visibles
tratados como intangibles
se consideran olvidados
y con razón han reclamado
su derecho a la vivienda
y ni la compran ni la arriendan
porque lo han perdido todo
y enterrados entre el lodo
ruegan que los entiendan
VIII
Muchos errores humanos
junto a la naturaleza
se sumaron con fiereza
para llevarse de este plano
a miles y miles de hermanos
y a familias inocentes
que ya no estarán presentes
en la nueva Venezuela
que enseñará como escuela
cuánto vale nuestra gente
VIII
…Y para colmo de males
que completan el menú
entre El Guri y Yacambú
no suman watios normales
para asegurar canales
que permitan conexiones
y también operaciones
que se merezcan un guiño
y ante el fenómeno del Niño
ahora anuncian apagones…
Ay mamá.
¡He dicho!
El Pepazo







