
Hebert Colina M.
El pueblo de Maracaibo honró al hijo que se convirtió en el mejor atleta del Siglo XX y que fue inmortalizado en Coopertown por su gran talento.
Luis Aparicio Montiel hoy está contento y podemos decir que más satisfecho que núnca por haber recibido el homenaje que le era esquivo y que ahora se vio cristalizado, gracias a la gestión de Gian Carlo Di Martino, alcalde de Maracaibo.
Atrás quedaron los sinsabores que con el tiempo se sirvieron en bandeja de oro para que hoy los marabinos y Venezuela entera admiren, en su natal parroquia Santa Lucía, la primera y única estatua del Hall de la Fama en el país y la cuarta en el mundo.
Alegria, vistores, pero sobre todo, orgullo zuliano por esta Gloria Deportiva de todos.
Gracias Luis Aparicio Montiel por tantas satisfacciones…
El Pepazo






