La espera terminó para la gran promesa del béisbol venezolano y prospecto número uno de la organización. En la jornada de este domingo 13 de septiembre de 2026, Ethan Salas logró el primer hit de su carrera en las Grandes Ligas, y lo hizo de la forma más electrizante posible: con un descomunal triple que chocó contra la pared del jardín derecho del Oracle Park.
El joven receptor de los Padres de San Diego, quien hizo su debut en la Gran Carpa a principios de mes con apenas 20 años de edad, no tuvo el mejor arranque ofensivo fallando en sus primeros 15 turnos, hasta que dio muestra de todo su talento ofensivo al castigar un lanzamiento del estelar abridor de los Gigantes de San Francisco, Logan Webb.
En la parte alta del encuentro entre San Diego y San Francisco, Salas se paró en la caja de bateo con la agresividad y serenidad que lo caracterizan. Ante los envíos de Webb, el careta zurdo descifró un pitcheo en la zona de strike y descargó un batazo contundente proyectado hacia el patrullero derecho.
La bola rebotó fuertemente contra la pared, permitiéndole a Salas acelerar el paso alrededor del cuadro y deslizarse a salvo en la tercera almohadilla. La banca de los Padres explotó en celebración ante el hito del careta criollo, marcando oficialmente el inicio de su casillero de imparables en el mejor béisbol del mundo.
Ethan Salas ha sido blanco de reflectores desde que firmó como el prospecto internacional mejor valorado de su clase. Su ascenso por el sistema de granjas de San Diego fue meteórico: tras descoser la pelota en Triple-A con las Chihuahuas de El Paso (registrando un OPS superior a .940), la gerencia encabezada por A.J. Preller no dudó en llamarlo al equipo grande para reforzar el roster en la recta final de la temporada.
Al debutar el pasado 2 de septiembre a los 20 años, Salas se convirtió en uno de los receptores más jóvenes en estrenarse en Las Mayores desde la época del legendario salón de la fama Iván «Pudge» Rodríguez.
El Pepazo/Fuente: Meridiano











