José Cedeño
Es una posición que muchos adquieren y defienden por encima de los demás, es la tendencia a adoptar ideas, posturas o comportamientos muy radicales y alejados de la moderación o el diálogo. No acepta opiniones, creencias o formas de vida diferentes a las suyas, rechaza los acuerdos, y la negociación con los demás, considera que sus propias verdades son absolutas e indiscutibles, y en ocasiones acude a la violencia para imponer sus criterios.
En la política encontramos extremistas o radicales en la derecha y la izquierda. Los de la derecha los encontramos pidiendo intervención extranjera, propiciando guarimbas, quemando seres humanos, asesinando creyéndose los iluminados e indispensables. Son muy peligrosos cuando sus líderes comparten sus mismos ideales.
En la izquierda también existen estos fundamentalistas «comecandela» que son fanáticos de los que no dudan en echar mano de la violencia, según se amerite. En Venezuela este tipo de conducta no ha encontrado lideres con poder de decisión para aplicarla. Desde el comienzo siempre se habló de una revolución pacífica pero no desarmada, en los momentos más críticos de la patria siempre se ha esgrimido el dialogo, la mesura, la paz, durante el golpe de estado del 2002 Chávez hizo un llamado a la paz, a la sensatez, se habló de amnistía, se aplicó el perdón y el país continuó en una paz tensa pero paz al fin.
Vino Nicolás Maduro por las circunstancias ante conocidas y se arreció la violencia por parte de la derecha radical, sin dejar de mencionar algunos fundamentalistas de izquierda alegando que Nicolás no era Chávez. Al Presidente Nicolás le tocó sortear muchas situaciones difíciles, hasta atentados se ganó, su liderazgo a pulso siempre siguiendo el legado del comandante Chávez teniendo la paz y diálogo siempre por delante.
Sobrevino el nefasto enero 2026 y le tocó a Delcy Rodríguez como presidenta encargada en una época más difícil para gobernar la patria, los ataques han sido despiadados, ha venido fuego enemigo pero también fuego amigo con la misma narrativa «Delsy no es Maduro»; del radical, eso de la derecha se entiende.
Lo que he podido observar hasta el momento es que no se ha separado del guión fijado en un principio por Chávez, seguido por Nicolás y continuado por Delsy: la paz, el diálogo siguen allí y Venezuela está en paz, no significa que hay ciertas decisiones tomadas que esté totalmente de acuerdo con ellas, pero estamos en paz y hemos comenzado con pasos lentos pero firmes a reactivar nuestra industria petrolera y la economía en general. Ni Chávez ni Nicolás se opusieron nunca a las negociaciones con los gringos, que no sea en las condiciones más favorables para nuestra patria, es verdad pero diálogo mata guerra.
No hay duda de que los piquitos de oro quieren puño patada y kung fu, bombas y demás y ¿quién va poner los muertos?. Es muy fácil pelear cuando sean otros los que pongan los muertos.
Excelente participación de nuestra presidenta encargada Delsy Rodriguez ante la ONU es la voz de Venezuela ante el mundo.
El Pepazo







