+ El día cuando el recordado monseñor zuliano Antonio López Castillo (+), entonces Obispo de la Diócesis de Barinas, presidió en el estadio de béisbol de la capital del municipio Pedraza del estado llanero, a tres atletas del evangelio: José Gregorio Vivas, Carlos Argenis Duarte Albarrán y Andrés Eloy Bastidas Rangel
Neuquén (Dimas J. Medina) El sábado 30 de octubre de 1993, hace 33 años, Venezuela lidiaba con el restablecimiento del servicio eléctrico, el caos y las alarmas encendidas por la vulnerabilidad que había dejado uno de los peores colapsos eléctricos registrados el pasado siglo XX en el país, luego de una falla masiva originado por un accidente en la Central Hidroeléctrica del Guri el viernes 29 de octubre de aquel 1993.

Aquella falla que había dejado a tres cuartas partes de Venezuela sin energía eléctrica, comenzaba a restablecerse en las principales ciudades del país y, para las 10 de la mañana del sábado 30 de octubre, ya había servicio de electricidad en Barinas, por lo que Leopoldo Serrano pudo llevar a cabo como técnico de sonido, el programa de radio «El Gaiterazo», que todos los sábados de 10 de la mañana a 12 del mediodía, dirigían por la emisora Continental, los recordados ingenieros zulianos Luis Hinestroza Falcón y Pastor Segundo Salazar Rondón (+), este último ex gobernador del estado, durante el primer año del quinquenio gubernamental del entonces presidente de la república, doctor Jaime Lusinchi (1984-89).
Para la época, gobernaba al estado Barinas el joven abogado copeyano Gehard Cartay Ramirez, quien junto al entonces alcalde de la ciudad capital, licenciado Miguel Ángel Rosales Aparicio, presumieron el rotundo éxito que tuvo para toda Venezuela -tres semanas antes- la multitudinaria transmisión televisiva del emblemático programa «Sábado Sensacional» de la planta capitalina Venevisión, por primera vez, desde el estadio de béisbol «Cuatricentenario» de la capital llanera, con el gran animador zuliano Gilberto Correa como punta de lanza de aquel espectáculo musical.

Era también la época, cuando el país se preparaba para las elecciones presidenciales del domingo 6 de diciembre de aquel 1993, cuando Rafael Caldera, con su «Chiripero» y su partido Convergencia como bastión principal, alcanzó por su segunda vez, la primera magistratura nacional.
Para aquellos días, el destituido presidente Carlos Andrés Pérez cumplía casa por cárcel y el joven militar rebelde barinés, teniente coronel del ejército, Hugo Chávez Frias también cumplía arresto judicial desde la cárcel de Yare, por haber liderado aquel frustrado golpe de Estado durante el siempre recordado 27 de febrero de 1992.
Eran aquellos inolvidables días cuando el diario El Espacio, con el reportero gráfico Víctor Faneite como jefe de redaccion y su equipo de reporteros compuesto por Germán Aranguren Zuleta (+), Domingo Días (+), Trino Fadul Hernández (+), Ramón Medina, Ladimiro Bustillos, Oly del Prado, César Álvarez Senior y este humilde servidor, estábamos entusiasmados por el reimpulso que desde el ejecutivo regional, había tomado el comité organizador de los IX Juegos Deportivos Nacionales Juveniles de Barinas -Judenaba94-, para el magno evento deportivo nacional celebrado al año siguiente.
Y con todos esos acontecimientos vividos durante aquellos días, un grupo de tres jóvenes seminaristas barineses fueron ordenados sacerdotes por el entonces Monseñor Antonio López Castillo (+), Obispo de la Diócesis de Barinas, en un multitudinario evento celebrado en el estadio de béisbol de Pedraza.
Aquellos atletas del evangelio, eran los hoy consagrados sacerdotes José Gregorio Vivas Pernía, Carlos Argenis Dugarte Albarran y Andrés Eloy Bastidas Rangel.
Recordar es vivir
El Pepazo







