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Águilas del Zulia sacude su cuerpo técnico y corta racha de derrotas

Mike Álvarez y Francisco Buttó llegan para recuperar el pitcheo rapaz tras la salida de Guillermo Larreal y Marcos Tábata. El equipo reaccionó con una victoria 6-4 ante Caribes de Anzoátegui, aunque continúa en el último lugar de la LVBP.

Por Redacción El Pepazo
Maracaibo, 5 de noviembre de 2026

Las Águilas del Zulia decidieron mover las piezas de su cuerpo técnico para intentar rescatar una temporada que comenzó cuesta arriba. La organización incorporó al experimentado Mike Álvarez como nuevo coach de pitcheo y al exlanzador Francisco Buttó como instructor de bullpen, después de prescindir de los servicios de Guillermo «Memo» Larreal y Marcos Tábata.

Los movimientos se produjeron en medio de una crisis de resultados que había dejado al conjunto rapaz en el último lugar de la Liga Venezolana de Béisbol Profesional (LVBP), temporada 2026-2027.

La primera respuesta en el terreno llegó la noche del miércoles 4 de noviembre, cuando los zulianos derrotaron 6 carreras por 4 a Caribes de Anzoátegui en el estadio Luis Aparicio «El Grande», de Maracaibo.

El triunfo permitió interrumpir una cadena de cuatro derrotas consecutivas, aunque el equipo todavía presenta balance negativo de seis victorias y catorce reveses.

Mike Álvarez asume el desafío de recuperar el pitcheo

La directiva de las Águilas apostó por la experiencia del cubano Mike Álvarez para intentar corregir los problemas de su cuerpo de lanzadores.

Álvarez conoce ampliamente la pelota venezolana y ha formado parte de distintas organizaciones de la LVBP.

Su trayectoria incluye cuatro campeonatos con Caribes de Anzoátegui. En tres de ellos trabajó como coach de pitcheo, mientras que en la campaña 2020-2021 condujo al conjunto oriental al título como mánager.

También ha desempeñado responsabilidades técnicas con Leones del Caracas y Tigres de Aragua.

Ahora tendrá la misión de trabajar con los abridores y relevistas de las Águilas, revisar sus mecanismos de preparación y contribuir a establecer una mayor consistencia desde el montículo.

El reto no será sencillo. El conjunto zuliano ha sufrido problemas de control, elevados promedios de carreras permitidas y dificultades para contener las ofensivas contrarias.

Francisco Buttó regresa al equipo con una nueva responsabilidad

La otra incorporación es Francisco Buttó, recordado por su trayectoria como uno de los relevistas más destacados del béisbol profesional venezolano.

Durante su carrera acumuló 88 juegos salvados en la LVBP y participó en distintas organizaciones del circuito.

Su experiencia incluye siete títulos en el béisbol venezolano y la conquista de la Serie del Caribe de 2009.

Buttó también vistió el uniforme de las Águilas del Zulia durante tres temporadas.

Una de ellas fue la 2016-2017, cuando el equipo marabino consiguió su campeonato más reciente.

Ahora regresa al nido rapaz desde una función diferente: acompañar la preparación de los lanzadores del bullpen y colaborar en el desarrollo de estrategias para los episodios finales de los encuentros.

Su conocimiento del relevo podría resultar especialmente importante para una organización que necesita recuperar estabilidad en los innings decisivos.

Salen Guillermo Larreal y Marcos Tábata

Los movimientos significaron la salida de Guillermo «Memo» Larreal, quien ejercía como coach de pitcheo, y Marcos Tábata, responsable del bullpen.

Ambos habían sido anunciados como integrantes del cuerpo técnico para la campaña 2026-2027, encabezado por el mánager Guillermo Quiroz.

Larreal llegaba a su décima temporada dentro del personal técnico de la organización, mientras Tábata había sido designado para dirigir el trabajo de los relevistas.

La gerencia decidió modificar esas responsabilidades después de los resultados adversos del inicio del campeonato.

Guillermo Quiroz, entretanto, permanece como mánager del conjunto zuliano.

La decisión representa un intento de cambiar el funcionamiento del departamento de lanzadores sin sustituir a la principal figura de conducción deportiva del equipo.

El pitcheo se convirtió en la principal preocupación

Los problemas del cuerpo de lanzadores habían alcanzado un punto crítico durante los primeros 19 compromisos de la temporada.

Antes de la reestructuración, las estadísticas divulgadas mostraban una efectividad colectiva de 6.24, con 104 boletos concedidos y 182 imparables permitidos.

Estos números reflejaban dificultades tanto para controlar la zona de strike como para limitar el contacto ofensivo de los adversarios.

La situación quedó especialmente expuesta el martes 3 de noviembre, cuando Caribes de Anzoátegui derrotó 16-12 a las Águilas en Maracaibo.

En aquel encuentro, los orientales fabricaron diez carreras durante el cuarto episodio, aprovechando las dificultades del relevo zuliano.

Aunque la ofensiva de las Águilas reaccionó y consiguió anotar doce carreras, el esfuerzo no fue suficiente para evitar una cuarta derrota consecutiva.

La caída dejó al equipo con cinco victorias y catorce derrotas, en el fondo de la clasificación.

Águilas respondió con triunfo 6-4 sobre Caribes

La noche del miércoles 4 de noviembre trajo un resultado diferente.

Con Giuseppe Velásquez como abridor, las Águilas lograron contener a Caribes de Anzoátegui y terminaron imponiéndose con marcador de 6 carreras por 4.

Velásquez trabajó cinco entradas, permitió tres imparables y una carrera, concedió dos boletos y retiró a siete bateadores por la vía del ponche.

Su actuación fue fundamental para que el equipo pudiera desarrollar el encuentro con mayor estabilidad desde el montículo.

En la ofensiva destacó el estadounidense Phillip Ervin, quien conectó dos cuadrangulares de dos carreras cada uno y remolcó cuatro de las seis anotaciones zulianas.

José Salas también contribuyó con un jonrón.

Caribes intentó acercarse en la parte final del encuentro, pero Silvino Bracho aseguró la victoria al conseguir su segundo salvado de la temporada.

El resultado permitió cortar la seguidilla de cuatro derrotas y colocar el registro del equipo en seis triunfos y catorce reveses.

¿Funcionaron los cambios técnicos?

La victoria frente a Caribes coincidió con la llegada de Mike Álvarez y Francisco Buttó, pero sería prematuro atribuir el resultado exclusivamente a los nuevos instructores.

El trabajo de un coach de pitcheo requiere tiempo para evaluar a los lanzadores, identificar ajustes mecánicos, revisar patrones de lanzamiento y establecer rutinas de preparación.

De igual manera, la efectividad de un bullpen depende de la disponibilidad de sus integrantes, el descanso acumulado y las decisiones tomadas durante cada compromiso.

El desempeño de Giuseppe Velásquez frente a Caribes fue una señal positiva para la rotación.

Sin embargo, una sola actuación no permite establecer que el equipo haya resuelto los problemas que provocaron la reestructuración.

La verdadera evaluación comenzará con los próximos encuentros y con la evolución de indicadores como la efectividad colectiva, los boletos concedidos y las carreras permitidas por los relevistas.

Guillermo Quiroz continúa al frente del equipo

Pese a los cambios en el departamento de lanzadores, la organización mantiene su confianza en Guillermo Quiroz como mánager.

El exreceptor asumió la conducción del equipo para la temporada 2026-2027, acompañado inicialmente por un cuerpo técnico integrado por figuras con pasado en la organización zuliana.

La reestructuración de noviembre representa uno de los primeros desafíos importantes de su etapa al frente del club.

Quiroz deberá coordinar el trabajo de los nuevos instructores y administrar un plantel que necesita mejorar su rendimiento para recuperar terreno en la clasificación.

El equipo cuenta todavía con buena parte de la temporada regular para intentar una recuperación, aunque su margen de error comienza a reducirse.

Magallanes, el siguiente desafío del conjunto rapaz

Después de dividir la serie de dos encuentros contra Caribes, las Águilas tienen previsto recibir a Navegantes del Magallanes este jueves 5 de noviembre en el estadio Luis Aparicio «El Grande».

El compromiso adquiere especial importancia porque ambos conjuntos se encuentran en la parte baja de la tabla.

Para los zulianos, una segunda victoria consecutiva permitiría comenzar a construir una reacción más consistente.

También ofrecería una nueva oportunidad para observar el comportamiento de los lanzadores bajo la orientación del cuerpo técnico renovado.

Al cierre de esta publicación, el resultado de ese compromiso todavía no forma parte del balance presentado.

El reto de levantar el vuelo

Las Águilas del Zulia no atraviesan únicamente una crisis de resultados. También enfrentan la necesidad de recuperar confianza, estabilidad en el pitcheo y capacidad para competir durante los nueve episodios.

La llegada de Mike Álvarez y Francisco Buttó constituye una apuesta por la experiencia y el conocimiento del béisbol venezolano.

Ambos tienen antecedentes ganadores y conocen las exigencias de la LVBP.

No obstante, su verdadero aporte deberá reflejarse en la evolución del equipo durante los próximos compromisos.

La victoria 6-4 ante Caribes representa un primer paso, pero no borra las catorce derrotas acumuladas ni la posición que ocupa el conjunto en la clasificación.

El nido rapaz comenzó a mover sus piezas y consiguió detener la caída. Ahora tendrá que demostrar que los cambios pueden convertirse en una recuperación sostenida y no solamente en una reacción de una noche.

Para la afición zuliana, acostumbrada a acompañar a sus Águilas en las buenas y en las malas, el desafío sigue siendo el mismo: volver a ver un equipo competitivo, capaz de pelear cada encuentro y recuperar protagonismo en la pelota venezolana.

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