Luis Carlucho Martín
Alí Machado es un incombustible del baloncesto nacional y un referente de las categorías máster; guía de generaciones. Desde antes de 1974, cuando formalizó su práctica de manera sistemática y muy seria al debutar en la naciente Liga Especial y con su llamado a la Selección Nacional, no ha parado de jugar y hoy hace vida en los torneos que organiza AsoMaxiBaloncesto.

Alguito más de medio siglo rebotando la pelota contra pisos y tabloncillos, encestando, habilitando, corriendo en ida y vuelta para completar quién sabe cuántas transiciones defensivas. Ni Pedro Marrero, ni Noel Martínez, ni Luis Brito, tienen esas fantásticas estadísticas. Son esos números fríos que quedan en el imaginario cuando se intenta construir verbalmente lo que un campeón ha hecho con sudor y tesón en una cancha, en muchas canchas.
Alí, siendo juvenil, había jugado en el campeonato nacional de adultos de 1973 en Lara. Además jugó los nacionales de adultos en todos los años subsiguientes, siempre a favor del D.F.
En ese trayecto, largo pero satisfactorio, Alí Machado sembró amistades, crecimiento personal y forjó, junto a la comisaria internacional de calapedismo, Carmen Jaimes, una familia en torno al deporte porque, además del baloncesto, su hogar siempre anduvo al ritmo de las bielas al más alto nivel. Son los padres de la súper campeona Karelia Machado y de los no menos ganadores José Gregorio y Marco Antonio, portadores del maillot distrital y nacional.

Hoy, 52 años más tarde de su ascenso al baloncesto organizado, Machado con su carácter apacible y modales de impecable educación, asegura que su momento cumbre llega al ingresar a la Selección Nacional, bajo el mando de Paco Diez, para jugar en el Centro Básket de República Dominicana, en 1974. Ese mismo año debuta en la naciente Liga Especial en defensa de la camiseta de Ahorristas del Caracas, causa a la que pertenece fielmente, hasta que en 1980 es llamado por Pedro Camagüey Espinoza para jugar el torneo Puros Criollos con el equipo mirandino Beverly Hills; no obstante, Alí no puede jugar.
“Yo quería seguir, pero los sueldos no eran tan atractivos ni tan seguros como ahora. Necesitaba dinero para el sustento familiar”, lamenta con inocultable nostalgia.
Deja la Liga Especial pero siempre se mantiene activo bajo las pruebas de los más altos estándares que exige estar y rendir con el afamado club “Súper 8”, con el que brilló nacional e internacionalmente en máster.
Se trataba de aquel baloncesto para mayores que brindó tantos lauros y que luego entró en una especie de letargo pero que, afortunadamente, se ha renacido con AsoMaxiBaloncesto y otras organizaciones en todo el país.
En el actual baloncesto máster, que se está jugando con mucha fuerza y de manera organizada, Alí Machado desempeña doble función: es DT de Académicos –Ex Profesionales– en el +60 y, porque su ADN es puro deporte, juega con el equipo MOSCA, actual campeón y líder de esta XI edición en la que se disputa la “Copa Memoria y Fuerza Las Guaira”, bajo el patrocinio de Agua Glacier, pensando de una vez en la programación 2027 con las ediciones XII y XIII del baloncesto máster con 15 equipos que mantienen en actividad a más de 250 adultos mayores de la Gran Caracas.
Algunas sugerencias

En sus días de Selección Nacional a Machado le tocó duro. Comerse las verdes era rutina. Venezuela aún no cosechaba con frecuencia éxitos internacionales. Las piezas se estaban ajustando. La LiEspecial estaba en pañales y los frutos aún no brotaban. Tal experiencia le permite a Machado una visión crítica consciente, sin los excesos que a veces generan las mieles del éxito. Con preocupación por la actualidad de la selección de mayores y con firme convicción de que se trata de un proceso de recuperación, expone varias observaciones.
“El promedio de lanzamiento, desde todas las zonas de la cancha ha descendido. Es muy bajo. Otro aspecto a mejorar es la estatura, la talla. Es un hándicap importante. Pero tengo fe de que mejoraremos. Hay iniciativas. Venezuela ha sido guerrera en deporte”, asevera.
Deja ver que no es solo lo que se desea, sino que hay que trabajar sin descanso. Captación y desarrollo de nuevo talento y ponerlo en acción. No es solo teoría.
Prototipos
Mientras hace un rápido repaso por su memoria aparecen los nombres de Luis “Kunda” Tovar, Pedro Scott y Juan Mujica, entre los que considera sus mejores amigos, y agrega una precisión técnica: “Un jugador ideal para cualquier equipo, de cualquier época, es, sin dudas, Kunda”. Y se explaya al exponer parte del arsenal de argumentos técnicos: excelente drible para conducir a pesar de su estatura. Era bueno para armar ofensivas, habilitar. Buen rebotero y mejor pívot, con llamativo promedio de lanzamiento de media y larga distancia, además del coraje ante cualquier adversario y seguridad en sí mismo. “Si hay que buscar un prototipo de jugador, ese es Luis ‘Kunda’ Tovar”, reitera Machado, súper veterano de mil batallas, que hoy sigue brindando su excelso baloncesto y sus mejores y amables momentos dentro y fuera de las canchas.
Alí Machado, goza de excelente salud y se lo atribuye a su apego al deporte, al baloncesto, por eso hace un llamado a toda la comunidad a hacer actividad física y a darle vida perenne a la liga máster. «Nunca he pensado en el retiro. Jugaré hasta que el cuerpo me lo permita».
El Pepazo







