«Es injustificable realizar protestas violentas, quemar cauchos que dañen bienes públicos, como lo hacen dirigentes de la ultraderecha, quienes aprovechándose del sentimiento colectivo ante la crisis eléctrica en el tórrido clima de Maracaibo, promueven planes de destrucción del asfalto recién colocado en calles y avenidas de la ciudad, así como tala e incendio de árboles y de plazas»
Esta reflexión y alerta la hace el diputado a la Asamblea Nacional, Arnoldo Olivares, debido a los recientes hechos vandálicos ocurridos en varias zonas de la ciudad, en los cuales se usa como pretexto los lapsos sin servicio eléctrico en sectores específicos, para que algunas organizaciones o representantes del ultraderechismo repitan la fórmula de destrucción que ya aplicaron en el 2014 y 2017, y el resultado es el mismo: deteriorar el ambiente y los bienes públicos, que benefician a los ciudadanos.

Refiere el diputado Olivares que «Desde hace una semana, en Maracaibo se reproducen en horas de la noche las escenas de pequeños grupos de personas que se encargan de impedir el paso a vehículos y transeúntes trancando avenidas y calles con quema de cauchos y de árboles talados. Esta situación afecta a personas enfermas que residen en sectores cercanos a la protesta; en muchos casos hay personas con afecciones pulmonares»
Precisó que «Entre las vías escogidas para la destrucción destacan aquellas que han sido asfaltadas y recuperadas recientemente por la Alcaldía de Maracaibo, la Gobernación del Zulia y el Gobierno Nacional, como parte del plan integral de recuperación de la infraestructura. Igualmente, cortan árboles de plazas y parques recién restaurados y reforestados».
«Algunas de las organizaciones que se han encargado de promocionar este tipo de acciones formaron parte de las gestiones que en nuestro estado y municipio dejaron a Maracaibo destrozada, como una ciudad de postguerra. También hay personas que fueron liberadas por la Ley de Amnistía, aunque hubo casos comprobados de ser autores intelectuales de incitar o financiar a grupos para generar violencia y así lo evidencian los hechos de 2014 y 2017», indicó el diputado Olivares.

En relación a esta situación recordó Olivares que «las guarimbas de los años 2014 y 2017; según la organización ambientalista Amigos del Bosque, dejó pérdidas humanas, daños materiales, y destrucción de infraestructura y en Maracaibo, más de 7 mil árboles talados, los cuales son vitales para darnos sombra, brisa y bajar la temperatura. Un bosque completo».
Por último indicó el diputado Olivares que para la ultraderecha facista «el bienestar del pueblo es lo último que parece importarles a quienes quieren recrear el ambiente de guerra urbana en Maracaibo» (Prensa Alcaldía Bolivariana de Maracaibo)
El Pepazo/Prensa Alcaldía Bolivariana de Maracaibo







