Jackson Chourio no deja de inscribir su nombre en las páginas doradas del béisbol de las Grandes Ligas. Con un arranque ofensivo electrizante en el clásico de otoño, el patrullero criollo alcanzó una hazaña colectiva e individual que no se veía desde la época dorada de Las Mayores: igualar un registro de la mítica leyenda Babe Ruth.
Tras la disputa de los primeros cuatro encuentros de la Serie Mundial, Chourio alcanzó la cifra de al menos 10 imparables, convirtiéndose apenas en el segundo jugador en toda la historia de MLB que logra semejante producción de hits en el tramo inicial de una definición por el título.
Un club exclusivo: Babe Ruth y Jackson Chourio
El único antecedente en los registros históricos de las Grandes Ligas le pertenecía a Babe Ruth, quien estableció la marca original vistiendo el uniforme de los Yanquis de Nueva York en la Serie Mundial de 1928 ante los Cardenales de San Luis. Desde entonces, ningún bateador —sin importar época o generación— había logrado cosechar una decena de imparables en tan solo cuatro compromisos del Clásico de Octubre.
Impacto en el escenario más grande
Con su dinamismo en las bases, su capacidad para ajustar frente a cualquier tipo de pitcheo y un bate sumamente oportuno, el zuliano consolida un rendimiento que confirma su estatus de superestrella emergente en el béisbol organizado.
Este logro histórico refuerza además la presencia venezolana en las instancias decisivas de la Gran Carpa, colocando a Chourio en la misma conversación con una de las figuras más emblemáticas que ha dado el deporte mundial.
El Pepazo/Meridiano







