Las claves de un buen salario no tienen qué ver con el aumento en sí
Tienen como base principal un aumento de la productividad a todo nivel, que el Estado se haga más eficiente y suelte aquellas empresas que no sean prioritarias para la seguridad de la nación y, sobre todo, que mantenga los niveles de inflación en mínimos para que se estabilice el poder adquisitivo.
El 15 de marzo de 2022, el Ejecutivo nacional oficializó mediante el Decreto N° 4.653 el aumento del salario mínimo mensual obligatorio a 130 bolívares. Cuatro años después al fin se vislumbra el tan ansiado aumento. La propia presidente encargada Delcy Rodríguez hizo el anuncio y la fecha: 1 de mayo. Sin embargo, dio claros avisos que dicho aumento no será tan sustancial como espera la masa trabajadora. ¿Cuáles fueron? Habló de un “aumento responsable” y lo complementó con la frase “más ingresos al trabajador, realizados sin respaldo, disparan la inflación y destruyen su poder de compra”.
También prometió que “la recuperación de activos y recursos bloqueados” se destinarán a rehabilitar la “infraestructura básica e inversión productiva que garantice ingresos suficientes para mejores pensiones e ingresos de los trabajadores”.
La realidad suena dura, pero lo cierto es que hay varios factores que entran en la ecuación de cuánto debe ser ese aumento.
Sigo pensando que no superará los 50 dólares. ¿La razón? Hay 5,3 millones de trabajadores activos (la mayoría del sector público) y 5,7 millones de pensionados. Esa situación lleva a que el estado esté financiando el 91 % del pago de pensiones. Con lo cual un aumento mayor haría que se comprometiera la mayor parte de los recientes ingresos por la vía petrolera.
Hay quienes señalan que la disminución del gasto político en algunas de los fondos, misiones y otras áreas donde el gobierno invertía en su capital político de base, ha ahorrado una cifra significativa que puede redireccionarse. Eso es cierto, pero tampoco cubre el grueso necesario.
Pero más allá de los ingresos en verdadero nudo gordiano está en la Ley del Trabajo y la retroactividad de las prestaciones sociales. Lo otro, es levantar esa camisa de fuerza en el que se ha convertido el decreto de inamovilidad laboral que solo aplica a instituciones que no son del Estado o que afectan a un sector específico.
Pero muchos ven con temor que esa “actualización” de la ley del trabajo elimina el derecho a la retroactividad y queden igual con “cuatro lochas negras” al momento de solicitar su jubilación. Para el empresario -y para el propio Estado- pagar con un aumento a un trabajador una liquidación de 15 años o más, puede significar desbalancear su planificación financiera; sin embargo, para el Estado podría significar una hecatombe cuando podría hablarse de al menos un millón de trabajadores que cumplen con la edad o los años de servicio requeridos por ley para optar a una jubilación y lo que esperaban era, precisamente, el tan ansiado aumento.
Aumentar el salario implica un incremento automático en el cálculo de prestaciones sociales, vacaciones y liquidaciones, un peso que muchas empresas y el propio Estado no pueden asumir bajo las condiciones económicas actuales sin generar mayor inflación o comprometer su operatividad.
El otro escenario es más sombrío, hacer una suerte de borrón y cuenta nueva, ¿cómo? Liquidando a todo el mundo con el salario en 130 bolívares, aunque parezca inverosímil, ya esa medida fue aplicada durante el segundo mandato de Rafael Caldera específicamente en el marco de la «Agenda Venezuela», implementada a partir de abril de 1996, se llevaron a cabo profundas reformas laborales y económicas que afectaron a los trabajadores de la administración pública. Específicamente el 17 de marzo de 1997 fue eliminado este derecho laboral.
Según palabras del entonces ministro de Planificación y director de Cordiplan, Teodoro Petkoff, esta medida permitiría que el panorama del país “se despejara hacia el progreso económico”. ¿Qué incluyó la medida? La eliminación de la retroactividad, el pago en ese año de sólo 25% de las prestaciones acumuladas por el trabajador y una “compensación por transferencia” que, en el mejor de los casos, estaba por debajo de tres salarios mínimos de la época.
El 26 de febrero de 1998, el Ejecutivo ordenó congelar los aumentos de jubilaciones y pensiones, por debajo del salario mínimo porque “no había condiciones para la homologación”.
Las claves de un buen salario no tienen que ver con el aumento en sí, tienen como base principal un aumento de la productividad a todo nivel, que el Estado se haga más eficiente y suelte aquellas empresas que no sean prioritarias para la seguridad de la nación y, sobre todo, que mantenga los niveles de inflación en mínimos para que se estabilice el poder adquisitivo.
Como bien lo señaló Jorge Santayana, “quien no conoce la historia está obligado a repetirla”.
Poder Moral… La designación de Larry Devoe como fiscal general ya era algo que se conocía en el mundillo político y no hubo sorpresas en torno a su elección, yo lo dejé claro desde el momento que asumió como encargado y su posterior postulación. En el caso de la defensora del pueblo, Eglee González, entró al cargo por los desafortunados comentarios emitidos por el colega periodista Ernesto Villegas que, le obligaron a retirar su nombre, pero esa era la dupla.
Di Martino… Rápida y oportuna la mano amiga que le dio el alcalde de Maracaibo a los comerciantes que perdieron sus mercancías luego de la explosión de un transformador en el “Callejón de los Pobres”, lo que ocasionó un incendio que afectó a comerciantes formales e informales. Está bien lo que dijo sobre las acciones a implementar en ese concurrido sector “se consoliden los servicios de electricidad y de aguas servidas”. Pero, y es mi aporte crítico, este incidente dejó al desnudo no solo la precariedad del sistema eléctrico que, visto desde arriba, parece una tela de araña de las instalaciones caseras que alimentan las mesas o la falta de tomas de agua para alimentar a los bomberos; sino más bien el colapso de las calles paralelas que tampoco permiten el acceso oportuno de vehículos de emergencia. Tampoco es menos cierto que la idea de “techar” este espacio puede ser romantizada, pero en la realidad alteraría el valor patrimonial de algunas edificaciones -si es que esto importa en algo- porque los edificios poseen alturas variables que dificultarían esta tarea. Transformar la ciudad necesita una visión distinta del casco histórico, más allá de su dinamismo comercial solo porque genera mayor ingreso a las arcas municipales.
Sede… A más de un mes del anuncio por parte de la Alcaldía de Maracaibo sobre la entrega de la edificación que servirá de sede a las Pequeñas Ligas de Béisbol de Venezuela (PLBV), en la Vereda del Lago, no se han comenzado los trabajos de adecuación. El llamado es a meterle celeridad a eso. Si bien es cierto que el que espera lo mucho, espera lo poco, 71 años fueron suficientes para una organización que brinda tantas satisfacciones.
AN 2015… Sorprendió el anuncio que la Asamblea Nacional iba a “cuadrarse” con el gobierno de Delcy Rodríguez para “defender los activos de Venezuela”. ¿Ellos no son los que abiertamente desconocen todo proceso después del 28J? ¿Será que ante los reiterados anuncios hechos por el presidente Donald Trump sobre sus buenas relaciones con el gobierno encargado prefieren mostrarse colaborativos? ¿Será que prefieren evitar ponerse en el ojo del huracán de la administración Trump y dejar de cobrar lo que se mantiene por esta vía? ¿O es que están dentro de los solicitantes a ser beneficiados con la Ley de Amnistía y ese fue el acuerdo? Lo cierto es que muchos quieren volver antes de un cambio definitivo que los aleje de espacios de poder.
Forzar la vara… Veo con interés y preocupación el llamado a las calles y a la protesta que se viene realizando nuevamente. El primero, porque acompaño el derecho constitucional y ciudadano a la libertad de expresión; el segundo, porque me parece una jugada de un sector político que se niega a aceptar que cada cosa tiene su tiempo y forzar el adelanto de hechos por acciones disruptivas puede darle la razón a quienes hoy tutelan que hay liderazgos que no “están maduros” para llegar al poder.
Tips…El Gatillo del Pueblo por Arnaldo «Moñoño» Piña…Maracaibo: Gobierno Regional y Municipal unen esfuerzos y le dan otra cara a Ciudadela Faria, asfaltado, iluminación y pintura a las fachadas de los edificios, otro nivel…Cabimas: Alcalde Carreño le quita la etiqueta de cenicienta al municipio y avanza a la vanguardia de las mejores ciudades del país…Sucre: Alcalde Yonys González no baja la guardia y con poco hace mucho…Catatumbo: No se sabe nada de la gestión…Pulgar: Siguen los trabajos de limpieza de ríos a toda marcha…Seguridad: Polimaracaibo sigue dando buenos resultados a nivel de procedimientos de altura…Guardia Nacional Bolivariana: mantiene el ritmo en cuanto a operatividad, seguridad y prevención…
Que Dios nos permita volver a ser la Venezuela de todos…nos leemos la semana que viene, donde estaremos mostrando a todos, ¡Sin Máscaras!
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