Maracaibo: de la recuperación de servicios a una agenda que continúa
Más de un año después del inicio de la actual administración municipal, el balance disponible durante 2026 muestra una gestión concentrada en recuperar servicios básicos, intervenir espacios públicos y llevar programas sociales directamente a las comunidades.
Gian Carlo Di Martino asumió nuevamente la Alcaldía de Maracaibo en agosto de 2025 y, desde entonces, servicios públicos, saneamiento, vialidad y atención social han ocupado un lugar central en la agenda municipal. En la memoria y cuenta presentada en abril de 2026, correspondiente al período agosto-diciembre de 2025, la administración reportó avances en salud, vialidad, servicios públicos y recuperación de espacios.
Durante 2026, ese esquema no se ha detenido. Por el contrario, las acciones registradas durante septiembre y octubre muestran la incorporación de nuevos sectores, nuevas obras y programas permanentes de atención territorial.
Aseo urbano: una recuperación que todavía continúa
Uno de los principales frentes de trabajo ha sido el servicio de recolección de desechos sólidos.
En julio de 2026, el presidente del Instituto Municipal de Aseo Urbano (IMAU), Joemel Robles, informó que el organismo estaba recolectando alrededor de 43.000 toneladas de desechos sólidos mensuales. La cifra fue presentada por el funcionario como un incremento respecto a los registros que la administración atribuye al período anterior.
Sin embargo, existe un elemento importante en este balance: el propio IMAU reconoció que la recuperación del servicio todavía no está concluida y que el objetivo es alcanzar el 100 % de cobertura territorial.
Ese reconocimiento permite entender la naturaleza del proceso: no se trata únicamente de incrementar la cantidad de basura retirada, sino de consolidar rutas, frecuencia y cobertura en todas las parroquias.
La continuidad de este trabajo se observa en septiembre, cuando la Alcaldía activó el plan “Maracaibo Oeste cuenta conmigo”, con presencia simultánea en ocho parroquias y más de 32 puntos de atención. El operativo incorpora limpieza, mantenimiento vial, reparación de colectores, demarcación y jornadas de mercado popular.
Las cañadas: saneamiento, prevención y mantenimiento
El saneamiento de los cauces urbanos constituye otro de los trabajos que se ha mantenido durante todo 2026.
En marzo, la Alcaldía reportó la intervención de 700 metros lineales de la cañada Lara, en el tramo O’Leary, mediante maquinaria pesada y cuadrillas de limpieza.
Ese mismo mes fueron saneados 950 metros lineales de la cañada Morillo, en los sectores Manuelita Sáenz, Ancón Bajo y Chamarreta, con la extracción reportada de 970 toneladas de desechos.
En julio, los equipos ambientales informaron además la extracción de más de 3.000 toneladas de desechos en 750 metros lineales de la cañada Morillo, en el sector Arismendi.
La intervención no se ha limitado a una operación puntual. La Alcaldía mantiene frentes de trabajo en diferentes parroquias y ha planteado la necesidad de acompañar el saneamiento con educación ambiental y mantenimiento permanente, debido a la reincidencia de residuos en algunos cauces.
Plazas y espacios públicos recuperan protagonismo
La recuperación de espacios públicos se convirtió igualmente en una de las imágenes más visibles de la gestión.
La Plaza Sucre fue entregada rehabilitada en septiembre, con trabajos de asfaltado, iluminación y arborización de su entorno. La intervención estuvo acompañada por la aplicación de más de 2.500 toneladas de asfalto, de acuerdo con el reporte publicado por Noticia al Día.
Días después, el gobernador del Zulia, Luis Caldera, y el alcalde Di Martino entregaron la renovada Plaza de la Resistencia Indígena, dentro de un esquema de coordinación entre los gobiernos regional y municipal para obras de servicios, vialidad y recuperación urbana.
La recuperación de plazas se combina con arborización y mantenimiento de corredores viales, buscando que las intervenciones no se limiten a una obra aislada, sino que incluyan iluminación, vialidad, áreas verdes y espacios de encuentro ciudadano.
Vialidad: nuevas obras y corredores en recuperación
El asfaltado constituye otro de los ejes que ha ganado presencia durante el año.
En septiembre se entregó el corredor vial San Tarcisio, acompañado de la recuperación de espacios utilizados por las comunidades de la parroquia Francisco Eugenio Bustamante.
También avanzó la rehabilitación de la avenida 20, en el tramo comprendido entre la calle 77, 5 de Julio, y la Maternidad Castillo Plaza. La obra busca recuperar una arteria que permanecía deteriorada desde hacía años.
La agenda vial también contempla nuevos trabajos. En septiembre se anunció la aplicación de más de 6.000 toneladas de asfalto en San Jacinto, además de la sustitución y adecuación de 1.500 metros de colectores de aguas servidas.
Esto revela una característica importante del actual proceso de intervención: la vialidad comienza a vincularse con trabajos de saneamiento, colectores, iluminación y recuperación del espacio público.
Colectores y aguas servidas: uno de los grandes desafíos
Precisamente, el sistema de aguas servidas continúa siendo uno de los problemas estructurales más importantes.
El alcalde ha señalado durante 2026 que una proporción significativa de los colectores de Maracaibo requiere reparación profunda. Por ello, las obras municipales han incorporado progresivamente sustituciones y reparaciones de tramos específicos.
En septiembre, por ejemplo, la Dirección de Aguas trabajaba en la reparación de un colector de 150 metros en el barrio Raúl Leoni, dentro del plan integral desplegado en el oeste de Maracaibo.
El desafío, por tanto, es de largo plazo: mantener las reparaciones puntuales mientras se avanza hacia una recuperación más amplia de la infraestructura de aguas servidas.
Mercados Populares: alimentación que llegó a las parroquias
En el área social, los Mercados Populares se han convertido en uno de los programas con mayor continuidad.
El 1 de octubre de 2026, la Alcaldía informó la realización de la jornada número 71, con alimentos, atención médica, medicamentos y servicios complementarios.
En otra jornada reportada durante el año, más de 10 toneladas de productos de primera necesidad fueron distribuidas para atender a unas 4.000 familias de una comunidad marabina. La actividad también incorporó atención social y alianzas con entidades privadas.
El modelo ha evolucionado de una simple jornada de venta de alimentos hacia un esquema de atención integral que combina alimentación, salud, medicamentos, servicios y apoyo a las familias.
Y el dato más relevante es su continuidad: al llegar a la jornada 71, la propia Dirección de Alimentación informó que el programa continuará desplegándose territorialmente.
Salud comunitaria: atención directamente en los sectores
La atención sanitaria también ha formado parte de estos despliegues.
Las jornadas municipales incluyen medicina general, evaluación nutricional, despistaje de hipertensión y diabetes y entrega de medicamentos. En una jornada realizada el 1 de octubre se reportó la atención de cerca de 300 personas.
La estrategia consiste en acercar servicios básicos de salud a las comunidades, particularmente a adultos mayores y personas con necesidades específicas.
Durante el año también se han documentado entregas de ayudas técnicas como sillas de ruedas, andaderas, muletas, colchones antiescaras y pañales, canalizadas mediante solicitudes comunitarias.
Estas acciones complementan la red asistencial municipal y los programas sociales que se desarrollan durante los mercados y operativos territoriales.
Una gestión que amplía su presencia territorial
Otro elemento que comienza a marcar la segunda etapa de este proceso es la búsqueda de una mayor presencia directa en las parroquias.
El plan “Maracaibo Oeste cuenta conmigo”, iniciado en septiembre, establece un despliegue permanente para el último sábado de cada mes en las ocho parroquias del oeste, con participación de diferentes dependencias municipales.
La estrategia combina respuestas a solicitudes ciudadanas con obras concretas: colectores, limpieza, demarcación, mantenimiento de plazas, vialidad y mercados populares.
El objetivo declarado es pasar de intervenciones aisladas a una presencia periódica y organizada en el territorio.
Más allá de las obras: deporte, turismo y actividad económica
La agenda deportiva y cultural de la gestión municipal también ha incorporado acciones destinadas a preservar la memoria de figuras que forman parte de la identidad de Maracaibo y del deporte venezolano.
Uno de los momentos más significativos de 2026 fue la develación de la estatua en homenaje a Luis Aparicio Montiel, integrante del Salón de la Fama del Béisbol de las Grandes Ligas y una de las figuras deportivas más importantes nacidas en Maracaibo.
La obra, concebida como un reconocimiento a su legado histórico, fue esculpida por el artista José Benjamín Figueroa y se incorpora al patrimonio urbano como símbolo de la trayectoria de Aparicio y de su vínculo con la ciudad.
La instalación de esta pieza escultórica trasciende el homenaje deportivo. Representa también una iniciativa de preservación de la memoria colectiva y de recuperación de referentes que forman parte de la historia contemporánea de Maracaibo.
Luis Aparicio Montiel es una figura particularmente significativa para la ciudad: fue el primer venezolano exaltado al Salón de la Fama del Béisbol de las Grandes Ligas, en 1984, y su trayectoria convirtió su nombre en uno de los principales referentes del béisbol venezolano.
La incorporación de su figura al espacio público permite vincular deporte, patrimonio, cultura e identidad local, especialmente para las nuevas generaciones que pueden conocer su historia más allá de los escenarios deportivos.
Esta iniciativa se suma a otras acciones desarrolladas durante 2026 en materia deportiva. En septiembre, Maracaibo registró 34 atletas clasificados directamente a la fase nacional de los Juegos Deportivos Nacionales Comunales 2026, según información del Instituto Municipal para el Deporte y la Recreación (IMDEPREC).
De esta manera, la política deportiva municipal combina dos dimensiones: el impulso a la práctica deportiva y el reconocimiento de quienes han construido la historia deportiva de la ciudad.
La estatua de Luis Aparicio Montiel se convierte así en parte de una visión más amplia de ciudad, donde la recuperación del espacio público no solamente contempla asfaltado, iluminación, arborización o mantenimiento, sino también la incorporación de elementos que contribuyen a preservar la memoria, la identidad y el patrimonio cultural y deportivo de Maracaibo.
El balance: avances concretos y una agenda todavía abierta
La información disponible durante 2026 permite identificar una línea de gestión claramente concentrada en la recuperación y mantenimiento de servicios municipales.
Hay resultados concretos reportados: decenas de miles de toneladas de residuos recolectadas mensualmente, saneamiento de diferentes tramos de cañadas, rehabilitación de plazas, asfaltado de corredores y avenidas, reparación de colectores, mercados populares, jornadas médicas y ayudas sociales.
Al mismo tiempo, las propias autoridades reconocen que varias de estas tareas todavía no han terminado.
El IMAU mantiene como objetivo alcanzar la cobertura total de recolección; los colectores continúan requiriendo inversiones; las cañadas necesitan mantenimiento permanente y las obras viales deben extenderse a nuevos sectores.
Por eso, el balance de 2026 puede entenderse como una etapa de recuperación y consolidación de servicios que ha producido intervenciones visibles, pero que todavía tiene por delante el reto de convertir esas acciones en sistemas permanentes y sostenibles.
La continuidad será el próximo indicador
La siguiente etapa será tan importante como las obras ya ejecutadas.
Para Maracaibo, el desafío consiste en mantener la frecuencia del aseo, ampliar la cobertura hacia todos los sectores, continuar la recuperación de cañadas, resolver progresivamente los problemas de aguas servidas, conservar las plazas y vías rehabilitadas y sostener los programas sociales en el tiempo.
Los despliegues de septiembre y octubre muestran que la administración municipal ya está planteando esa continuidad mediante nuevos planes territoriales y nuevas jornadas.
El verdadero balance de esta gestión seguirá construyéndose en las calles: no solamente con las obras entregadas, sino con la capacidad de mantenerlas, ampliarlas y convertirlas en servicios estables, espacios de encuentro y referentes de identidad para las comunidades de las 18 parroquias de Maracaibo.







