
El Grupo Editorial «¿Ya lo Sabías?» Publica el libro «Dios la tiene en sus manos», un testimonial que narra el milagro recibido por el ex Policía Argenis Gregorio González, quien en 2013 recibió cinco impactos de bala en su cuerpo, cuatro de los cuales son considerados mortales, incluyendo dos en su cabeza, pero por medio de la Soberanía de Dios, este zuliano no solo se recuperó milagrosamente de ese incidente, sino que actualmente está activo en la Iglesia Cristiana Evangélica «El Calvario», en Maracaibo, sirviéndole a Dios como apoyo en las alabanzas y como miembros de la coral de esa congregación.
El autor de esta obra es el periodista Eliexser Pirela Leal, quien conversó con González y este le narró lo vivido en el mes de junio de 2013, cuando siendo escolta del comandante del cuerpo de PoliMaracaibo (la Policía Municipal de la ciudad de Maracaibo, capital del estado Zulia), entró a un negocio en el que ofrecen el servicio de fotocopias, sin haberse dado cuenta que habían dos delincuentes asaltando el lugar; ambos con armas de fuego en sus manos, quienes a través de la pared de vidrio lo pudieron ver llegar; y González, al abrir la puerta comenzó a vivir una verdadera masacre contra su cuerpo, porque recibió un primer impacto en la base de la mandíbula, muy cerca de la garganta (estemos al pendiente de esta bala, que es la razón del nombre de este producto editorial)… Luego recibió dos balazos en la zona media de su cuerpo, incluyendo una bala que se alojó en su pulmón izquierdo y otra que estuvo muy cerca de allí; otro impacto fue dirigido hacia su corazón, pero el proyectil penetró varios centímetros por encima, cerca de su hombro izquierdo, y un quinto impacto, dirigido a la cabeza «para que no sufras más», le dijo el tirador, entró por el pómulo izquierdo, le atravesó su ojo y presentó un orificio de salida por la frente; claro está, perdiendo ese ojo.
La Gloria es para Dios

«Los médicos le dijeron a mi familia que estaría unos cinco meses en UCI (Unidad de Cuidados Intensivos), no sabían si iba a caminar a hablar… o a llevar una vida normal. También aseguraron que posiblemente estaría cerca de un año, o un poco más, en el hospital, debido a la magnitud de los impactos que recibí, pero… Y la Gloria es para Dios, apenas estuve 17 días y salí caminando, lento, pero caminando. Pero lo asombroso es que pudieron rescatar dos proyectiles en la escena del crimen, me sacaron dos del cuerpo, y la primera de las balas, la que entró cerca de mi garganta, no la encontraron, a pesar de tener allí el orificio de entrada y no tener orificio de salida, y ni siquiera aparece en las placas que me hicieron para la evaluación normal de este tipo de situaciones médicas», narró González en su entrevista.
Allí surgió una pregunta obligada… ¿Y dónde está esa bala? y Argenis González, sin dudarlo respondió: «Dios la tiene en sus manos». Por esa respuesta surgió la inquietud investigativa y periodística de Pirela Leal, quien además, de una vez le encontró el título a este, su quinto libro ya publicado «Dios la tiene en sus manos».
Argenis González fue pensionado por el cuerpo policial al que pertenecía, pero continuó asistiendo como miembro activo de la Iglesia Cristiana Evangélica «El Calvario», y con frecuencia dirige algunas actividades o respalda en el momento de la adoración, pero también es miembro activo como parte de los tenores de la coral de la mencionada congregación, ubicada muy cerca de la urbanización «Lago azul», en el barrio El Calvario, de la parroquia Manuel Dagnino, de Maracaibo, capital del estado Zulia.
El Pepazo






