
Neuquén (Dimas J. Medina) En la habitual rueda de prensa ofrecida después del careo por los dieciseisavos en Boston, el director técnico del seleccionado paraguayo, Gustavo Alfaro dijo de manera humilde que su victoria frente a la poderosa Alemania, ha sido la mås importante en su vida.
Tras la derrota de la cuatro veces campeona mundial del mundo en la definiciĂłn de penales frente a una modesta Paraguay, su entrenador explicĂł que su equipo no ganĂł por el simple hecho de ser una selecciĂłn de bajo nivel y de un paĂs donde los futbolistas se preparan con muchos sacrificios.
Y para definir este humilde y emotivo detalle, Gustavo Alfaro comenzĂł diciendo que para el choque de este lunes en la tarde frente a Alemania, su equipo venĂa de jugar descalzos en la tierra colorada.
«…tenemos en frente, con todo respeto lo digo, un equipo formado en academia de primer nivel en Europa; nosotros venimos de tierra colorada, por algo, la camiseta que tenemos son la franjas de la tierra colorada, jugando descalzo en esa tierra con el sacrificio de los padres», reforzĂł
Agregó que Alemania no perdió para nada contra Paraguay: «Esto no quiere decir que nosotros ganamos porque venimos de tierra colorada y ellos perdieron»
«Ojalå nosotros pudiéramos tener lo que tienen ellos, los avances de primer nivel, por algo tienen cuatro estrellas», adicionó
Por eso, en su hermoso y emotivo discurso, Alfaro no renegĂł sus orĂgenes y sobre esas palabras expuso todo para entender la clave de la victoria de Paraguay sobre Alemania:
«Fue una demostraciĂłn absoluta de amor propio y convencimiento, esa mezcla de sangre y utopĂa que nos diĂł la posibilidad de hacer realidad lo que parecĂa una amenaza como imposible y, para mĂ fue sin dudas, la victoria mĂĄs grande en mi carrera como entrenador y, eso se los dije a mis muchachos, gracias por haberme regalado una tarde noche inolvidable»
Comentó que después de la victoria, «quedé en un momento contemplado la cancha de este estadio, porque no me alcanzaban los ojos y sentidos para llenarme de este espacio, de este sentimiento y de esta demostración absoluta de amor, que dieron los jugadores por esta selección»
«Para mĂ, esta fue la victoria mĂĄs importante de mi vida y ojalĂĄ que tengamos otras», sentenciĂł finalmente el orgulloso entrenador de Paraguay que ahora deberĂĄ esperar el ganador entre Francia y Suecia para encarar la prĂłxima fase del Mundial 2026, ahora en los octavos de final.
El Pepazo







