El lanzador venezolano de 23 años Luis Perales fue ascendido a las Grandes Ligas por los Nacionales de Washington y se encuentra a las puertas de convertirse en el 15.º pelotero criollo en realizar su debut en la presente temporada.
La noticia fue reportada inicialmente por Luis Saborío, agente de peloteros y preparador físico del diestro carabobeño. En la Liga Venezolana de Beisbol Profesional (LVBP), Perales pertenece a los Caribes de Anzoátegui, aunque aún no ha visto acción en el circuito local.
Esta particularidad lo convertirá en el venezolano número 98 en estrenarse primero en las Grandes Ligas que en la pelota invernal criolla, un grupo que esta misma campaña incluyó a Eduardo Valencia (Tigres de Detroit), Luis Lara (Cerveceros de Milwaukee), Pedro Ramírez (Cachorros de Chicago) y Jedixson Páez (Medias Blancas de Chicago).
Adquirido por Washington en diciembre pasado desde los Medias Rojas de Boston a cambio del zurdo Jake Bennett, Perales llegó a la organización capitalina catalogado como un prospecto cotizado. Se ubicaba en el quinto puesto del ranquin de Boston según MLB Pipeline, mientras que en la organización de los Nacionales inició la campaña en la casilla número 12.
Potente en el montículo y con buen presente en Triple-A
Su llamado a la Gran Carpa se produce gracias a un sólido desempeño en Triple-A con los Red Wings de Rochester, donde registró una efectividad de 3.64 en 96.1 entradas de labor a lo largo de 25 presentaciones (19 de ellas como abridor). En ese lapso recetó 97 ponches (con un promedio de 9.06 por cada nueve episodios), otorgó 55 bases por bolas, dejó un WHIP de 1.30 y fijó un récord de 7-5.
De acuerdo con los reportes de scouting, Perales exhibe una recta de cuatro costuras capaz de rebasar las tres cifras (alcanzando picos de hasta 101.1 mph); de hecho, durante su paso por la Arizona Fall League hace un año, registró 20 de los 43 lanzamientos del circuito que superaron las tres cifras de velocidad.
Su arsenal no se limita solo a la velocidad: cuenta con un repertorio diverso que incluye un cutter que supera las 90 mph, sumado a un sinker y un slider por encima de las 80 mph. El ajuste en el control de sus envíos será el factor clave que determine en el futuro cercano si logra afianzarse en la rotación abridora o si realiza la transición definitiva hacia el cuerpo de relevistas.
El Pepazo/Fuente: Líder







