
Carlos Uzcátegui
¡Paren las Rotativas, saquen el cotufero y agárrense de la silla! El Circo de la política Venezolana acaba de anunciar una nueva función estelar y en primera fila, como siempre, las entradas vip están reservadas para los mismos de siempre es decir a los Petardistas de oficio , mientras el pueblo sigue pagando el apagón sin agua clara para lavarse la cara .
Resulta y acontece que la semana que viene aterriza en Caracas una flamante comisión de la Unidad. Sí, señores, así como lo están leyendo, vuelven en su enésimo viaje de «salvación nacional», directo a encerrarse en el aire acondicionado para verse las caras risueña con el mismísimo Jorge Rodríguez y otros selectos actores del patio lagunero.
¿El motivo de este romántico reencuentro?
Hablar de un «cambio» en el Consejo Nacional Electoral (CNE). Por supuesto, ellos aseguran que vienen con la venia y bendición, el sello y el visto bueno del mismísimo Tío Sam. «Avalado por los americanos» susurran entre pasillos con tono místico, como si trajeran el Santo Grial y no las mismas promesas desgastadas de los últimos diez años. La famosa delegación estará comandada por una dama que es la que desde la AN 2015 maneja los fondos a discreción y que ahora le rinde cuentas y aportes a María Corina Machado. El resto de la comitiva la integran quienes actualmente pasan según el duro sacrificio de debatir el destino del país en los paradisíacos hoteles de Panamá y donde los agarren de noche.
Pero ojo, que el club es privado ( les dicen los Arpistas ) y se reservan el derecho de admisión como una cofradía medieval .En un despliegue de purismo político elitesco , digno de una telenovela de la tarde con lloriqueos y café , la condición innegociable de esta comisión es no sentarse con los fulanos «alacranes». ¡Faltaba más! La higiene visual ante todo sinvergüenzas de orilla. Sin embargo, en el camino también dejaron por fuera a la oposición de a pie , la que suda la gota gorda en Venezuela y que sus gomas , zapatos tienen huecos de tanto ida y vuelta, y a la Fracción Libertad. Básicamente, una negociación entre la cúpula de allá y la cúpula de acá. Los demás, que miren por la ventana.
A qué vienen…
Detrás de la noble y rimbombante excusa de «institucionalizar el voto» el verdadero menú de la reunión parece tener un sabor mucho más corporativo y personal y jugoso. Tras bastidores y el Biombo, el chisme político ruge con mayor fuerza: el verdadero objetivo es el control de los activos de la República y, cómo no, el sálvese quien pueda de los grandes apellidos de la colonia en el exilio semi dorado..
Hagamos memoria —aunque a ellos les encante la amnesia colectiva—. Nadie olvida la espectacular «operación de escape» de Leopoldo López, una huida de película de acción tipo James Bond que dejó a más de un aliado colgado de la brocha y con la sensación amarga de haber sido traicionado en el altar de la conveniencia. Hoy, tanto López como su eterno compadre y rival, Julio «El Cejúo» Borges, cargan a sus espaldas con un pesado equipaje de señalamientos de corrupción tan grande que no les cabría en el equipaje de mano de ninguna aerolínea comercial. Monómeros, Citgo, los fondos humanitarios y en este tema ni hablar… un festín del que todos hablan pero nadie rinde cuentas se hacen los Wesbones.
Así que, quitando la capa de pintura democrática, las malas lenguas (que suelen ser las más informadas) aseguran que el verdadero punto en el orden del día de Dinora y su combo no es el C.N.E, sino pavimentar y pulir el camino de regreso. Sí, Leopoldo y Borges están negociando las condiciones para volver al país, buscando un canje de favores que les permita pisar Maiquetía sin el molesto ruido de las esposas y con las cuentas bien lavadas.
Al final, la comedia se repite: ellos negocian su regreso triunfal y sus cuotas de poder, mientras el venezolano común se pregunta si la semana que viene, además de la comisión, también vendrá el agua la luz y el gas o bombonas.
Pero eso poco importa, total, lo importante es que llegue MCM si es que llega.. y aquí en el Zulia la esperen Lester Toledo y Juan Pablo Guanipa, dos próceres de la libertad, uno se robó la ayuda humanitaria y quemó camiones vacíos en Cúcuta Norte de Santander y el otro le entregó la Gobernación del Zulia a Omar Prieto por orden de Julio Borges.
La película está por empezar y los gringos solo esperan porque ya ellos saben quién es quien y a la calladita con su Shiiiitoo le meten el ojo a cuentas y cuentos de algunos que no podrán ir a ver a Mickey y a una que entregó la medalla -pero ni de chiste el cheque- por andar como de coqueteos con quienes no debía.
Después no digan que no se los advertí… De bailar Joropo ni en boleros, solo se ven las costuras bien rotas y en menos de un mes las cuotas de los dirigentes de los partidos de otrora les harán la seña del mudo Orozimbo sin contemplación alguna, han jugado mucho con la mentira permanente y van más de tres generaciones creyendo en Pajaritos Preñados y que la vaca vuela..y lo seguiré repitiendo en los EEUU no creen en ellos, no les van a permitir la entrada y se darán cuanta gente está a esa espera de verlos desfilar como unos falsos profetas, para terminar el cuento Donald Trump no creé en ellos y falta poco cuando lo dirá a la luz pública, lo espero con ansias..
Habrá que esperar que una nueva generación de relevo salga en el País y lograr salvar lo que han dejado en las arcas públicas.
El Pepazo




