
Luis Carlucho Martín
Más allá de afirmar que el más reciente campeonato de Marinos de Anzoátegui en la Súper Liga de Baloncesto, SPB, es un merecimiento por las destrezas y experiencia técnica de su entrenador Néstor Salazar, resulta justo confirmar que la gesta se trata de la reivindicación de todos los directores técnicos venezolanos ante las públicas improntas planteadas por entrenadores extranjeros.
Por supuesto, Salazar, contó con la luz verde y apoyo absoluto de la gerencia y la asistencia técnica, además de la confianza recíproca en relación con sus jugadores, a lo que se sumaron las efectivas respuestas técnicas de la importación.
“Ahora, más relajado, sin la presión ni la emoción del momento, aseguro que mi triunfo al frente de Marinos está dedicado a todos los entrenadores venezolanos, porque así estamos demostrando que sí tenemos capacidad, no solo para dirigir, aquí y en cualquier lado, sino para ganarle a quien sea”, expuso “MamáOsa”, como se conoce en el mundo del baloncesto al DT más ganador de la era profesional.
Sin mencionar nombre alguno, Salazar fue contundente al exponer que “nadie debe expresarse de manera peyorativa acerca de los conocimientos que tengamos, o no, los entrenadores venezolanos”. No obstante, reconoce el DT criollo –Presidente de la Asociación Distrital de Baloncesto, en la cual mantiene activas 108 escuelitas del nivel formativo– que hace falta cursar permanentemente módulos actualización para estar mejor preparados y para salirle al paso a cualquier comentario adverso.

Cuando Salazar recibió la llamada para encargarse de un moribundo Marinos de Anzoátegui, estaba atareado con más de un centenar de escuelitas de baloncesto distrital, las que dejó activas bajo supervisión de gente de confianza en esa categoría formativa, para él asumir responsabilidades en sustitución del DT argentino Silvio Santander, quien a pesar de su indudable background –bicampeón en la Liga Nacional de su país así como campeón una vez y seleccionador nacional de México– salió por la puerta de atrás, ya que el equipo oriental, de tradición ganadora, ocupaba la sexta casilla de la clasificación con 8 triunfos y seis derrotas. Es así como el baloncesto distrital le prestó un DT ganador a la SPB y a Marinos, pero añora su pronto para que vuelva a inyectar su sapiencia a esas camadas de baloncesto emergente.
Confianza: es la clave
Confiesa Salazar, regocijado por este nuevo logro que, “Axier Sucre –asistente técnico, ex asistente de la gerencia y ex jugador franquicia– fue clave: Me dijo, Néstor, tenemos un problema de baja autoestima en el camerino. Se ha perdido la confianza entre ellos y eso lo sabes y lo debes manejar tú. Él confió en mí y ahí están los resultados”.
Pero no hay fórmulas mágicas. A la innegable ascendencia de Salazar sobre sus jugadores se sumó la complacencia gerencial que contrató a los jugadores que el DT pidió. Su petición, más que por nombres la hizo por carencias en algunas posiciones determinadas, aunque agradece especialmente la incorporación de Néstor Colmenares y del base Edwin “Zancudito” Mijares, claves para consolidar su filosofía de juego que los transformó en un equipo competitivo. No obstante, sus inicios fueron duros porque perdió sus tres primeros juegos, pero fue armando su teamwork hasta completar la condición de verdadero acorazado.
Sabemos lo que hacemos
Agrega Néstor Salazar que “el entrenador venezolano no es ningún improvisado, porque ya se ha demostrado la capacidad ganadora desde categorías inferiores en eventos internacionales, así como la participación exitosa en campeonatos mundiales, torneos del ciclo olímpico y los propios Juegos Olímpicos”. A ello, es menester agregar que, muchos entrenadores nacionales tienen amplio recorrido en el baloncesto internacional, en el cual han dejado huella ganadora, en diversos países de América o en otros continentes.

Somos culpables
No obstante, “MamáOsa”, de manera autocrítica, reconoce una falencia: “Somos culpables porque no solamente debemos prepararnos más, sino que debemos imponernos”.
Posiblemente se refiere a que Venezuela recibe entrenadores foráneos de diversos calibres, incluso con menos bagaje que los DT nacionales, y no solo participan en las ligas, sino que se quedan y ocupan plazas de trabajo de manera indefinida, con lo cual coartan, de algún modo, las posibilidades a los del patio.
Recientemente se supo, a través de redes sociales, el rechazo del cual fue objeto el entrenador larense Daniel “Piola” Seoane en el baloncesto argentino. Allí exigen una hoja de servicio contentiva de podios mundialistas u olímpicos, o eventos de envergadura mayor; de lo contrario no abren el puesto de trabajo.
En tal sentido, tanto la SPB como la Federación Venezolana de Baloncesto, FVB, deberían ser más severos. “Y no se trata de negarle opción a los extranjeros, que muchos, o la mayoría, han venido a trabajar, a compartir y difundir sus conocimientos y a dejar enseñanzas, pero hay otros que no tienen el nivel”, puntualizó el flamante campeón.
“El planteamiento es sencillo: activar la asociación de entrenadores en todos los estados para luego formar la asociación de entrenadores a nivel nacional (ANEBA)”, aseveró Salazar, quien piensa retomar conversaciones con Jorge Arrieta, entrenador zuliano, al frente del actual ente que agrupa a los entrenadores del país.
Por eso, saludó la iniciativa de los cursos programados por la FVB y se mostró expectante ante el anuncio del Ministro del Deporte, Franklin Cardillo, en cuanto a la reapertura de la Escuela de Entrenadores.

No obstante, la propuesta federativa, debe someterse a discusión general, ya que resulta una imposición privada e inaccesible desde lo económico, con posibles debilidades desde el contenido programático. Por eso no es bien vista por gran cantidad de técnicos nacionales de comprobada trayectoria exitosa.
No podemos copiar todo
“Basta de copiar todo lo que viene de afuera”, dijo el reconocido DT, convencido de que en el país existe gran cantidad de entrenadores de calidad. “No todos los que llegan del extranjero traen cosas novedosas ni provechosas”. Y aseguró que el intercambio con entrenadores de Estados Unidos, de Puerto Rico, dominicanos y argentinos, ha dejado saldo positivo. “Pero eso no significa que tengan toda la verdad, ni lo necesario para nuestro desarrollo”, sentenció, con orgullo criollo, quien acaba de vencer en la final al DT argentino Fernando Duró.
Nota del Redactor: Casualmente fue Fernando Duró –auspiciado por algunos miembros de la FVB– quien hiciera públicos comentarios en contra de la calidad, el conocimiento y la capacidad de los entrenadores y DT venezolanos. Eso sucedió durante una infortunada actividad en “La Meca” de la formación de los entrenadores nacionales, el Pedagógico de Caracas. El técnico sureño irrespetó el gentilicio al exponer, sin prueba alguna, sus supremacistas teorías denigratorias que, por fortuna, fueron derrotadas por buen baloncesto dirigido por “MamáOsa”. ¿Una venganza no planificada?
El Pepazo





