No ignore su tiroides: Síntomas y diagnóstico oportuno de Hipotiroidismo e Hipertiroidismo
Los ginecólogos son aliados clave de los endocrinólogos, siendo la primera línea de atención para las mujeres ante patologías tiroideas, lo que subraya la importancia de los chequeos anuales
El hipotiroidismo e hipertiroidismo son patologías tiroideas frecuentes que afectan principalmente a la población femenina. Sin un diagnóstico temprano y un tratamiento adecuado, pueden desmejorar significativamente la calidad de vida, pues las hormonas tiroideas regulan infinidad de procesos fisiológicos y cualquier alteración desestabiliza el metabolismo.
La doctora Joanna López, endocrinóloga del Grupo Médico Santa Paula (GMSP), aclaró que estas enfermedades no tienen medidas de prevención específicas, ya que su desarrollo suele ser autoinmune o debido a antecedentes familiares. No obstante, se recomienda el consumo moderado de alimentos con yodo, ya que su deficiencia puede perjudicar a la glándula tiroides.
La especialista enfatiza la importancia de estar atentos a síntomas como fatiga o cansancio sin motivo, cambios de peso, alteraciones del apetito, desánimo, piel seca, depresión, o bultos en el cuello, entre otros, para acudir a una consulta médica oportuna con la finalidad de evitar futuras complicaciones.
Sintomatología distintiva
La endocrinóloga detalló las señales que suelen distinguir a cada condición:
· Hipertiroidismo: Se produce más hormona tiroidea de lo necesario, lo que puede provocar síntomas como nerviosismo, ansiedad, temblores, tensión arterial elevada, frecuencia cardíaca acelerada, pérdida de peso y reflejos altos durante la exploración física.
· Hipotiroidismo: No se produce suficiente hormona tiroidea, lo que causa fatiga, piel seca, hipotensión, ritmo cardíaco lento, aumento de peso y reflejos osteotendinosos bajos al realizar la evaluación clínica. Con el tiempo, el hipotiroidismo sin tratar puede derivar en otros problemas de salud, como el colesterol alto o problemas del corazón.
· Síntomas Compartidos: Caída del cabello, debilidad y, en algunas ocasiones, el bocio (aumento de volumen de la tiroides, notorio en la cara anterior del cuello, por deficiencia de yodo).
Estudios para hacer el diagnóstico
La doctora López indicó que el diagnóstico se inicia con una Ecografía de tiroides, disponible en el Servicio de Imágenes de la clínica, como una herramienta importante “para evaluar la estructura de la glándula, si hay crecimiento, detectar nódulos y evaluar la vascularización”.
Para confirmar el desarrollo de estas patologías, se indica realizar un Perfil Tiroideo en laboratorio, una prueba de sangre que evalúa la función de la glándula tiroides y la producción de hormonas tiroideas en el cuerpo e incluye:
· Hormona estimulante de la tiroides (TSH): En sangre. Valores elevados pueden indicar hipotiroidismo, mientras que valores bajos pueden sugerir hipertiroidismo.
· T4 Total y T3 libre: Ambas actúan en diferentes órganos pudiendo producir síntomas si están alteradas.
· Anticuerpos antitiroideos: Relacionados con trastornos autoinmunes de la tiroides, como la enfermedad de Hashimoto o la enfermedad de Graves.
Estas pruebas están disponibles a precios asequibles en el Laboratorrio Clínico del GMSP, el cual ofrece resultados precisos.
Tratamiento y consecuencias
La detección temprana y el tratamiento oportuno son esenciales para un control adecuado de estas patologías. La doctora López explicó que las complicaciones de ambas condiciones no son frecuentes, ya que suelen manejarse con éxito con la medicación indicada. Sin embargo, la aparición de problemas avanzados se debe a un descuido importante de la salud.
Ante el diagnóstico de un desequilibrio hormonal, la atención médica profesional es indispensable. El tratamiento adecuado es crucial para restaurar el bienestar y llevar una vida normal. La terapia siempre es personalizada, ya que las necesidades varían de una persona a otra; por lo tanto, el médico especialista determinará la estrategia más efectiva, que puede incluir desde la administración de la hormona faltante (como en el hipotiroidismo) hasta el uso de medicamentos que regulen su producción (como en el hipertiroidismo), buscando siempre la dosis o el régimen justo para cada caso.
Si no se cumple con el tratamiento tal y como se indica, el hipertiroidismo puede elevar el riesgo de infartos debido a la alta tensión y taquicardias, mientras que el hipotiroidismo puede derivar en un coma mixedematoso, una deficiencia extrema de hormonas tiroideas, que provoca una desaceleración drástica de las funciones corporales y alteración neurológica. “Es el estado más grave y potencialmente mortal de esta patología, es raro pero muy peligroso, constituye una emergencia médica que requiere atención inmediata en una unidad hospitalaria”, advirtió la endocrinóloga.
Respaldado por su empresa matriz, Keralty, el GMSP reitera su compromiso con la excelencia en la atención médica, ofreciendo a sus usuarios y profesionales de la salud herramientas innovadoras, que faciliten el acceso a servicios de calidad.
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El Pepazo/Fuente:Comstat Rowland Comunicaciones Estratégicas Integrales


