VUELTA AL TÁCHIRA: Recuerdos de la edición 2002

Saavedra con Vásquez y Lozano apoya a Vargas

VUELTA AL TÁCHIRA: Recuerdos de la edición 2002

(Gonzalo Rey Muñoz/ El Escalador).- La gráfica, en el circuito de San Cristóbal, la tercera etapa que hoy ganó Jad Colmenares, del club Alcaldía Torbes - Ureña Sport, nos presenta de izquierda a derecha: 
Rafael Rodríguez, El Conejo, narrador del Circuito Líder; Gonzalo Rey Muñoz/ El Escalador; Raúl Saavedra, ex ciclista  colombiano que corrió 21 ediciones de la Vuelta al Táchira; Pedro Jáuregui, ciclista recreativo y periodista especializado en el mundo de las bielas, y Henry Torres, locutor neogranadino que cubre el evento con el Circuito Líder y medios de su país. 

El encuentro de amigos de toda la vida constituyó una hermosa oportunidad para una tertulia alrededor de la historia de la Vuelta al Táchira. 

Y así, a pocos pasos de la meta, frente a los pabellones de la Feria Internacional de San Sebastián, fuimos atrapados por los recuerdos de aquella edición 2002, la única que tiene de campeón a un novato.

En frases de Raúl Saavedra, la última etapa, la número trece de ese 2002, que partió de Rubio, pasó a la frontera y regresó por Los Cacaos para finalizar en el velódromo, constituyó una guerra en dos campos de ataques y contraataques.

NOEL EN FUGA

En el primero, batalló Noel Vásquez, quien saltó con mucha fuerza porque quería ser campeón por tercera ocasión consecutiva (venía de ganar en el 2000 y el 2001). 

Noel aseguró el apoyo de un pequeño grupito, donde Saavedra le tendió la mano amiga.

En el otro escenario, Vargas quedó descolgado. Noel Vásquez se acercaba al liderato parcial, pedalazo a pedalazo. 

Vargas entró en crisis, pues tenía poco apoyo en  el ya diezmado Kino Táchira, club que era orientado por un gran entrenador: Justo Galavis. 

Galavis, que cultivó una bonita amistad con Álvaro Lozano, el mejor ciclista cucuteño en toda la historia de este deporte, buscó su ayuda.

Y "Corazón de Fantasía", como se bautizó a Lozano en la prensa colombiana, le habló a Vargas, lo calmó y le subió la motivación que tenía por el piso.

A renglón seguido, Lozano se levantó en pedales y forzó el ritmo de carrera como nunca lo había hecho en su vida. 

Y Vargas devoró la montaña. Ese auxilio oportuno le permitió descontar unos segundos a la fuga de Vásquez, quien se descolgó desde Los Cacaos a Capacho.

FREDDY ARRIESGA LA VIDA 

Vásquez descendió durísimo. Atrás, Lozano que siempre se descolgó a la velocidad de los meteoritos, tal como lo demostró en varias ocasiones en Europa, amarró a Vargas y éste entendió que debía arriesgar su vida sí quería ser campeón.

Vargas escenificó la picada de las águilas cuando se lanzan por su presa y de pronto escuchó a Justo Galavis diciéndole en el elevado de Puente Real que tenía en la mira a Vásquez y sus aliados, donde estaba José Rujano, quien ganó esa etapa en el velódromo J.J. Mora.

Así Vargas se llenó de gloria y por sólo siete segundos le impidió a Vásquez ser tricampeón consecutivo, gesta que debió esperar al surgimiento de Roniel Campos con sus coronas del 2020, 2021 y 2022.

Ese año, Rujano finalizó de tercero, a 46 segundos, y ahí comenzó el historial de este fenómeno que luego sería campeón en el 2004, 2005, 2010 y 2015, además portador de una impresionante cadena de triunfos en el recorrido por cincuenta países donde dejó en alto la bandera de Venezuela.

En esa vuelta del 2002, después del podio venezolano con Vargas, Vásquez y Rujano, se ubicó cuarto el colombiano Julio César Rangel y quinto Carlos Maya, mientras Hernán Darío Muñoz, que se proclamó campeón un año después en esa vuelta que superó con etiqueta de éxito el impacto del paro petrolero, ocupó la sexta casilla por delante de Álvaro Lozano, quien fue uno de los grandes salvadores de Vargas.

Omar Pumar, Franklin Chacón, el padre del Morterito  homónimo, y Gregorio Ladino, de Colombia, completaron los diez mejores de la general individual.

ÁLVARO Y RAÚL EN FRENTES DIFERENTES 

_ Lozano y yo trabajamos en frentes diferentes. Él dándole confianza a Vargas y yo siempre al lado de Vásquez. Ambos ganamos_, contó con su característica sonrisa Raúl Saavedra, quien luego nos internó con su relato en aquella etapa de 1990 que culminó en el corazón del barrio Atalaya, en Cúcuta, historia que en próxima entrega vamos a recordar para dibujar como José Vicente Díaz labró su corona de la Vuelta al Táchira en un podio que completaron su compatriota Augusto Triana y el venezolano Alexis Méndez en su aguerrido debut con los élites y quien en 1994 le ganó la carrera a Maya y Edinnel Figueroa. 

FAVORITOS EN MÉRIDA 

El final de la tertulia giró alrededor de la etapa de este lunes con final en Mérida. 

Hay tres gallos de fina raza para la gran pelea: Jorge Abreu, de Venezuela País de Futuro, el zuliano Wiston Maestre que defiende a Lotería del Táchira, y el ecuatoriano Brayan Obando, de quien se dice sabe devorar la alta montaña y es temible cuando ataca sin compasión bajo la orientación de su entrenador Luis Armando Celly, del GW Erco Sport.

A ellos se agrega el colombiano Brandon Rojas y los venezolanos Francisco Peñuela, que corre con la Selección Venezuela a la par de ser una de las cartas para esta temporada del club español Caja Rural, y Diego Méndez, un pequeño corredor de sólo 19 años y de quién se dice puede ser un fenómeno para reeditar las hazañas de Leonardo Sierra y José Rujano, las máximas figuras nacionales en el pelotón internacional. A Méndez el cuerpo técnico de Lotería del Táchira lo lleva en fases para alcanzar su madurez deportiva sin traumas.-

Para recibir en tu celular esta y otras informaciones, únete a nuestras redes sociales, síguenos en Instagram, Twitter y Facebook como @DiarioElPepazo

El Pepazo