La Escuela de Palo Alto: Los Arquitectos de la Comunicación.
En el Mental Research Institute (MRI) de Palo Alto, se gestó una revolución que cambió la psicología para siempre. Dejaron de preguntarse qué pasaba en la mente aislada del individuo para observar lo que ocurría entre las personas. Entendieron que la comunicación no es algo que uno decida hacer, sino algo en lo que uno "está" sumergido permanentemente.
Psicólogo George Taborda (Primera entrega)
El Mensaje del Pasajero Silencioso
Pedro está sentado en el banco de una estación de tren. Tiene la mirada perdida en el suelo, los brazos cruzados y no dice ni una sola palabra. A su lado, una mujer intenta leer un libro, pero se siente incómoda; percibe que ese hombre está "diciendo" algo con su actitud: quizás que está triste, que está molesto o que simplemente no quiere que lo molesten. Aunque el hombre no ha abierto la boca, entre ellos ha comenzado un proceso comunicacional que ellos mismos ignoran.
Este pequeño evento cotidiano encierra la esencia de lo que un grupo de científicos descubrió en California a mediados del siglo XX. En el Mental Research Institute (MRI) de Palo Alto, se gestó una revolución que cambió la psicología para siempre.
Dejaron de preguntarse qué pasaba en la mente aislada del individuo para observar lo que ocurría entre las personas. Entendieron que la comunicación no es algo que uno decida hacer, sino algo en lo que uno "está" sumergido permanentemente.
Los Tres Pilares de este proyecto, llamado también "Universidad Invisible".
Aunque muchos colaboraron, la arquitectura de esta nueva mirada descansa sobre tres figuras fundamentales que cualquier profesional de la comunicación y la salud mental debe conocer:
1. Gregory Bateson (El Visionario): antropólogo y biólogo que introdujo la lógica de los sistemas (cibernética) en el ámbito familiar. Nos enseñó que la mente es una red y que los mensajes contradictorios (Doble Vínculo) pueden atrapar nuestra psique.
2. Paul Watzlawick (El sistematizador): el filósofo que redactó las "leyes" de la interacción. Nos demostró que es imposible no comunicar y que nuestra realidad es, en gran medida, una invención construida por nuestras palabras.
3. Don Jackson (El Clínico): el psiquiatra que llevó todas estas abstracciones al consultorio. Fue el artífice de la terapia conjunta y quien entendió que la familia funciona como un sistema que busca equilibrio (homeostasis), incluso a través de la enfermedad.
Estas ideas se impulsaron por la irrupción de la Teoría General de Sistemas (TGS), que cristalizó a mediados del siglo XX, específicamente entre las décadas de 1940 y 1950. Surgió en un contexto de posguerra en el que la ciencia clásica, basada en el reduccionismo (analizar las partes para entender el todo), ya no podía explicar
fenómenos complejos como la vida biológica, el comportamiento social o el funcionamiento de las máquinas automáticas.
Aunque las ideas se venían gestando desde los años 20, fue en 1954 cuando se fundó la Society for General Systems Research, lo que marcó el nacimiento formal de esta disciplina interdisciplinaria.
Es Ludwig von Bertalanffy, un biólogo austriaco, quien propuso que las leyes que rigen a los organismos vivos son aplicables a cualquier sistema, ya sea una célula, una familia o una galaxia. La ciencia tradicional buscaba verdades dividiendo los problemas en fragmentos cada vez más pequeños. Bertalanffy notó que la biología no funcionaba así, lo que motivó la necesidad de encontrar principios comunes a todas las ciencias.
Se buscaba superar la especialización extrema y crear un lenguaje unificado quepermitiera a un biólogo, a un ingeniero y a un economista entender que todos estudiaban lo mismo: sistemas.
El impacto de la sistémica fue sísmico, pues derribó las fronteras del conocimiento compartimentado. En las ciencias dio origen a la ecología moderna, la informática, la biología de sistemas y la psicología sistémica, cambiando el enfoque lineal de causa- efecto por la causalidad circular.
En la cultura introdujo el concepto de holismo. Cambió nuestra forma de ver el mundo: dejamos de ver "cosas" y empezamos a ver procesos y relaciones. Influyó en el arte, la arquitectura y la gestión organizacional. Y en la sociedad revolucionó la gestión pública y empresarial (Teoría de las Organizaciones).
Permitió comprender la globalización y el cambio climático como problemas de un sistema planetario interconectado, en el que una acción en un punto afecta a todo el resto, entre otras muchas cosas.
En esta oportunidad, además de esta primera entrega, haremos tres entregas adicionales dedicadas a los planteamientos de sus máximos exponentes: Bateson, Watzlawick y Jackson en ese mismo orden.
Referencias Bibliográficas (Normas APA, 7.ª Edición)
Bateson, G. (1972). Pasos hacia una ecología de la mente: Una aproximación revolucionaria a la autocomprensión del hombre. Ballantine Books. (Edición original en inglés: Steps to an Ecology of Mind).
Bertalanffy, L. von. (1968). Teoría general de los sistemas: Fundamentos, desarrollo, aplicaciones. George Braziller.
Jackson, D. D. (Ed.). (1968). Comunicación, familia y matrimonio: Dimensiones de la comunicación humana (Vol. 1). Science and Behavior Books.
Watzlawick, P. (1984). La realidad inventada: ¿Cómo sabemos lo que creemos saber?. W. W. Norton & Company.
Watzlawick, P., Beavin Bavelas, J., y Jackson, D. D. (1967). Pragmática de la comunicación humana: Un estudio sobre patrones interaccionales, patologías y paradojas. W. W. Norton & Company.
Watzlawick, P., Weakland, J. H., y Fisch, R. (1974). Cambio: Formación y solución de problemas humanos. W. W. Norton & Company.
Wiener, N. (1948). Cibernética o el control y la comunicación en animales y máquinas. MIT Press.
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