Un cabimero le catcheó al mejor relevista en las grandes ligas 

Bruno Estaba acompañó al hoy Salón de la Fama, Hoyt Wilhelm (1985), en los Sprins Training con los Medias Blancas de Chicago en 1968, cuando buscaba ganarse un cupo en aquel equipo grande, que tuvo entre otros receptores, a Duane Josephson, Walt Hriniak y Ed Hermann

Un cabimero le catcheó al mejor relevista en las grandes ligas 
Un cabimero le catcheó al mejor relevista en las grandes ligas 

Neuquén (Dimas J. Medina) Aunque no pudo llegar al mejor béisbol del mundo, un joven catcher nacido en Cabimas, fue batería con uno de los mejores pitchers en la historia de las grandes ligas.

Así como el catcher nacido en Ciudad Ojeda,  Eduardo Pérez fue el preferido de Greg Maddux con los Bravos de Atlanta en la década de los 90, Bruno Estaba, quien formó parte de la selección del estado Zulia que alcanzó en 1962 el título en el Campeonato Nacional de Béisbol Juvenil, en 1968 buscaba ganarse un cupo en el equipo grande de los Medias Blancas de Chicago en los entrenamientos primaverales, catcheándole a un veterano caballo de la lomita, equipo que tuvo entre otros receptores a Duane Josephson, Walt Hriniak y Ed Hermann.

Y en los Sprins Training de aquel 1968, el joven receptor que en nuestra pelota rentada pertenecía al otrora club "Valencia Industriales", coincidió con un veterano pitcher que se preparaba para jugar su temporada número 17 en la gran carpa.

Se trataba del lanzador derecho James Hoyt Wilhelm, quien a sus 46 años para entonces, era toda en un sensación en las grandes ligas como pitcher relevista.

Nacido en Huntersville, Carolina del Norte el 26 de julio de 1922, "El Viejo Sargento" como también se le conoció a este famoso pitcher, a pesar de haber debutado muy tarde en las grandes ligas, casi a los 30 años, se dió el lujo de jugar 21 temporadas, hasta sus 50 años de edad, cuando en 1972 se retiró con los Dodgers de Los Ángeles.

Y debutó tarde en el mejor béisbol del mundo, porque al prestar su servicio militar, fue enviado por su país a combatir en la segunda guerra mundial.

Cinco días después de haber debutado como lanzador para el otrora conjunto de los Gigantes de Nueva York el 18 de abril de 1952, el 23 de abril Hoyt Wilhelm pisó por primera vez una caja de bateo y, en su primer turno, conectó su único jonrón en su carrera de 21 años.

Y desde entonces, aquel pitcher que se destacó por sus lanzamientos de nudillos, a pesar de haber sido utilizado ocasionalmente como lanzador abridor, hizo historia en las grandes ligas por ser un caballo del relevo.

De sus 143 victorias que consiguió en su carrera en el Big Show, 124 los consiguió como relevista. Y Hoyt Wilhelm no sólo se retiró como uno de los mejores pitchers en carreras permitidas con 2.52 de efectividad, sino que en 1985, en su octavo intento, se convirtió en el primer pitcher relevo en ingresar al Salón de la Fama.

Además de los Gigantes de Nueva York (1952-56), Wilhelm  también vistió las camisetas de Cardenales de San Luis (1957), Indios de Cleveland (1957-58), Orioles de Baltimore (1958-62), Medias Blancas de Chicago (1963-68), Ángeles de California (1969), Cachorros de Chicago (1970), Bravos de Atlanta (1971) y Dodgers de Los Ángeles (1972), donde lanzó su último partido el 10 de julio, 16 días antes de cumplir sus 50 años de edad.

Por eso, aquel veterano lanzador, a quien cariñosamente también le decían "anciano", se convirtió además en el pelotero de mayor edad en las grandes ligas en cada de sus últimas siete temporadas.

Y como As del Relevo, "El Viejo Sargento", quien falleció el 23 de agosto de 2002 a la edad de 80 años en Sarasota, Florida, también fue Campeón en Serie Mundial en 1954 con los Gigantes de Nueva York, dos veces en líder en efectividad en 1952 y 1959 y se cubrió de gloria el 20 de septiembre de 1958 al lanzar No Hit No Rum contra los Yankees de Nueva York, una carrera por cero.

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