John B. Watson: El Manifiesto Conductista y la Predicción de la Conducta
Para Watson, la personalidad no es algo con lo que se nace, sino el producto final de nuestros sistemas de hábitos. Esta visión eliminó el determinismo biológico de la época y puso todo el énfasis en el aprendizaje y la educación, otorgando al ambiente un poder absoluto sobre el destino humano.
Psicólogo George Taborda (Conductismo, segunda entrega)
El Miedo Construido: El Caso del Pequeño Albert
Imagina a un niño de apenas nueve meses, conocido en la historia de la psicología como "el pequeño Albert". Al principio, Albert no muestra temor alguno ante una rata blanca; incluso intenta tocarla con curiosidad. Sin embargo, John B. Watson decide intervenir: cada vez que el niño se acerca al animal, golpea una barra de acero con un martillo justo detrás de la cabeza del niño. El estruendo provoca un susto natural y el llanto del bebé. Tras repetir esta asociación varias veces, ocurre lo inevitable: Albert rompe a llorar al ver a la rata, incluso sin hacer ruido. Más aún, el miedo se generaliza a otros objetos peludos, como un conejo o un abrigo de piel.
Este experimento, aunque éticamente cuestionable según los estándares actuales, fue la prueba de fuego para Watson: las emociones humanas no son necesariamente procesos internos misteriosos, sino respuestas condicionadas que pueden ser creadas, observadas y, por lo tanto, modificadas.
John Broadus Watson fue un psicólogo estadounidense que cambió el rumbo de la psicología al fundar la escuela del conductismo. Nacido en Greenville, Carolina del Sur, Watson comenzó sus estudios en la Universidad de Chicago, donde se formó en el funcionalismo. Sin embargo, su insatisfacción con los métodos introspectivos —queconsideraba subjetivos y poco científicos— lo llevó a proponer una ruptura radical.
En 1913, con la publicación de su célebre artículo Psychology as the Behaviorist Views It, Watson propuso que la psicología debía abandonar el estudio de la conciencia y centrarse exclusivamente en la conducta observable. Su carrera, sin embargo, fue tan fascinante como polémica: tras una exitosa trayectoria académica en la Universidad
Johns Hopkins y el escándalo que supuso su divorcio, Watson se retiró de la academia para incursionar con éxito en el mundo de la publicidad en Nueva York. Allí, aplicó sus principios conductistas para estudiar el comportamiento del consumidor, demostrando que sus teorías no eran solo ejercicios de laboratorio, sino también herramientas poderosas para predecir y modificar las respuestas humanas en la vida cotidiana. Fue, indiscutiblemente, el arquitecto que definió el objeto de estudio de la psicología moderna durante la primera mitad del siglo XX.
La psicología como ciencia de la Conducta
En 1913, Watson publicó su famoso manifiesto:"La psicología tal como la ve el conductista". Su tesis era radical y directa: para que la psicología sea una ciencia respetable, debe abandonar el estudio de la "conciencia" o el "alma" —elementos que no pueden verse ni medirse— y centrarse exclusivamente en la conducta observable.
Watson propuso el esquema de Estímulo-Respuesta (E-R) como la unidad básica de análisis. Para él, el organismo es como una "caja negra": no necesitamos saber qué ocurre dentro (pensamientos o sentimientos) para predecir cómo reaccionará un sujeto ante un estímulo ambiental determinado. Si conocemos el estímulo, podemos predecir la respuesta; y si vemos una respuesta, podemos inferir el estímulo que la provocó.
El Determinismo Ambiental
Watson llevó el conductismo a un extremo ambientalista. Su frase más célebre (y polémica) afirmaba que, si le daban una docena de niños sanos y un mundo que él especificara para criarlos, podría convertirlos en cualquier tipo de especialista: médico, abogado, artista o incluso ladrón, independientemente de sus talentos, tendencias o
raza.
Para Watson, la personalidad no es algo con lo que se nace, sino el producto final de nuestros sistemas de hábitos. Esta visión eliminó el determinismo biológico de la época y puso todo el énfasis en el aprendizaje y la educación, otorgando al ambiente un poder absoluto sobre el destino humano.
Resumen de la Entrega 2
1. Conductismo Clásico: La psicología debe ser una ciencia objetiva y experimental, dedicada a la predicción y al control de la conducta.
2. Esquema E-R: La conducta se explica mediante asociaciones entre estímulos
ambientales y respuestas observables, sin recurrir a procesos mentales internos.
3. Ambientalismo Radical: El ser humano es infinitamente maleable; somos el
resultado de los condicionamientos que el entorno ha grabado en nosotros desde
la infancia.
Referencias Bibliográficas (APA 7.ª Edición)
Watson, J. B. (1913). Psychology as the behaviorist views it. Psychological Review, 20(2), 158–177.
Watson, J. B. (1924). Behaviorism. People's Institute Publishing Company.
Watson, J. B., and Rayner, R. (1920). Conditioned emotional reactions. Journal of Experimental Psychology, 3(1), 1–14.
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