VUELTA AL TÁCHIRA: Krusty: el comisario de una vuelta en carircatura
Pareciera que Krusty, ese cínico y agotado payaso de la serie animada de Los Simpson, está dirigiendo la Vuelta. Y es un comediante que está a espaldas de la carrera.
Gonzalo Rey Muñoz/ El Escalador
Especial
Pareciera que Krusty, ese cínico y agotado payaso de la serie animada de Los Simpson, está dirigiendo la Vuelta.
Y es un comediante que está a espaldas de la carrera.
La prueba tiene un mimo callejero que riega toneladas de soberbia, creyendo que su pobre show es un jonrón con bases llenas o un gol olímpico.
Hoy representó otro mediocre capítulo. Con él, Krusty quiso tapar la "inmensa torta" contra un corredor líder que ahora mira a ese miserable sin rencor pero dolido porque lo eliminó en la lucha competitiva en una prueba que podía ganar o perder, pero con la carretera de juez imparcial.
Y hoy en su penúltima función, Krusty, que estaba sin máscara, volvió con su pésimo espectáculo.
QUÉ PASÓ?
La competencia partió en un ambiente donde los aficionados de ese pueblo - ciudad saben disfrutar al máximo del espectáculo.
Tras la primera circunvalación el evento se paralizó. Los atletas protestaron por las irregulares en la capa asfáltica y se quitaron el anillo de oro, terminando ese matrimonio entre juez y deportista.
La balanza estaba en el nivel más alto a favor del arbitraje. Pero el árbitro se propinó un autogol.
La balanza se estremeció!
Y ahora está a favor de los atletas. Ellos protestaron por un accidente, o mejor doble episodio, y en acuerdo unánime, no por mayoría, continuaron hasta la meta y se pararon en una segunda protesta, otra vez por los cráteres que nadie reparó.
Krusty corrió desesperado.
Y Krusty dictaminó rápidamente la anulación del noveno capítulo. Él, casi de inmediato en su teatro del absurdo perdió la autoridad y silbó su autogol.
En consecuencia, los atletas se marcharon rápidamente. Habían cobrado una factura que llevaban varios días intentando hacerla efectiva.
Y en un valle de incontables puentes vino la jugada maestra.
_Seguro?
_ Sí. El año pasado un atleta se estrelló contra una pared cerca de la Pedraza barinesa. Casi se mata. Y la carrera continuó a fondo: nadie se paró, nadie protestó de inmediato. Y en San Fernando de Apure en el año 2011, en la primera jornada, la protesta de los atletas fue fulminante. Se suspendió sin miedo.
Rubio es el apellido del chico que voló en Pedraza, y curiosamente es el nombre del circo donde los espectadores volvieron a casa afligidos por los errores de una mala dirigencia deportiva y un payaso al frente del juzgamiento.
LA FÓRMULA DE ETAPA LEGAL
Krusty no se percató que había una fórmula para enmendar mínimamente el final de esa obra bufa, en la llegada, sin perder la autoridad sobre el atleta.
Ellos después del doble accidente, y con atleta rumbo a una clínica, llegaron a la meta. Un pequeño grupo cruzó la gruesa línea blanca.
Por qué Krusty no pidió el fotofinish y armó una llegada con ese pequeño grupo que traspasó la línea?
No sé!
Y con quiénes no cruzaron pues aplicaba el reglamento del ex aequo o exequo, que es el empate, y que registra sin dictaminar el lugar de las subsiguientes casillas.
Así se ha hecho en este evento y también en las máximas como el Tour, el Giro y la Ronda Ibérica. Claro, con óptima organización, no con esta caricatura.
Al final la etapa habría sido legal. Con premiaciones y en nada alteraba las clasificaciones.
Krusty habría marcado un gol.
Pero recibió un autogol.
Con sus errores deja una Vuelta en Caricatura!.
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